1. La madre fulana de un compañero de trabajo


    Fecha: 17/05/2019, Categorías: Otras Categorías, Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos

    ... acercábamos, el corazón me empezaba a latir con fuerza y mi rabo se estaba empezando a poner nervioso, pues la sola impresión de conocer carnalmente a la madre de este compañero, me estaba excitando sexualmente. Yo trataba de calmarme y seguir la conversación con mi amigo.
    
    Al llegar al burdel, hubo que esperar un poco para encontrar plaza donde aparcar, pues, aunque estaba cerca de la barra americana, era una zona donde la gente solía aparcar sin problema, dado que no era una zona de parking restringido a vecinos. Después de dar un par de vueltas, me fui relajando, ya que iba pensando en donde dejar el coche, lo que contribuyó a que me despejara mentalmente. Salimos del coche Alejandro y yo y caminamos en dirección al lupanar de donde era madama la madre de Juan. Tenía buen aspecto y casi parecía una discoteca por los neones exteriores y por la decoración. Una vez allí dentro, la cosa cambió. Había chicas solas, algún hombre tonteando con alguna zorra y la madama, que era la madre de Juan, charlaba con el barman. Entramos y nos dirigimos a la barra a pedir un par de pelotazos de whisky, según estábamos pidiendo los whiskys se nos acercó la supuesta madama.
    
    —Hola muchachos —dijo la madama— ¿se les ofrece alguna cosa? —añadió.
    
    —Bueno, queremos conocer a las señoritas del lugar —comenté yo-.
    
    —Aquí tengo diez chicas, once si me contáis a mí —expuso la madre de Juan.
    
    —he visto algunas bailando, otras charlando con clientes y otras cerca de la barra —manifestó mi ...
    ... amigo Alejandro.
    
    —¿algún gusto en particular? —observó la madre de Juan.
    
    —creo que Ud. está mucho más buena que la mayoría de sus chicas —afirmé yo.
    
    —por favor, no me trates de Ud., me haces vieja —observó la madre de Juan.
    
    —bueno, pues tu estas más buena que alguna de tus chicas —aseveré yo.
    
    —oh, gracias muy amable, eres muy simpático, halagador y galante —expresó la madre de Juan.
    
    Miré a la madre de mi compañero de trabajo y vestía más provocativa y sugerente que muchas de sus señoritas. Llevaba una escotada blusa que empezaba en los hombros y que se los desnudaba, a la altura de la cintura, llevaba un cinturón negro ceñido que le destacaba su lascivo culo, así como unas sexys medias negras de rejilla y unos zapatos negros de punta de tacón de aguja muy llamativos que la elevaban las tetas. La verdad es que la imagen que me daba la madre de mi compañero de trabajo, era la de una irresistible come hombres y no podía ni debía dejar escapar esta tremenda oportunidad.
    
    —la verdad, es que esta madama está muy buena —le comuniqué a mi amigo Alejandro.
    
    —Bueno, ¿cómo os llamáis? —preguntó la madre de Juan.
    
    —yo me llamo Alejandro —expuso mi amigo.
    
    —y yo Lorenzo —añadí yo— ¿cómo te llamas tú? —inquirí yo.
    
    —me llaman Débora —proclamó la madre de Juan.
    
    A renglón seguido nos dimos dos castos besos cada uno con ella y siguió la charla. Yo me mostré galante y caballeroso y Débora empezó a mirarme de manera diferente.
    
    —¿dónde trabajáis? —interrogó ...
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