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Mi nombre es Marlene y así fue como descubrí que me gustaba ser observada
Fecha: 29/08/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: Marlene.munoz.r, Fuente: CuentoRelatos
... con una mano disimuladamente y como si estuviera trabajando se agacho y vi como buscaba el mejor ángulo para tomar la fotografía. Yo estaba excitada sobremanera. Cruce las piernas para mostrar más de una de mis piernas. En este punto todas las poses eran para él. Tomaba otra fotografía y limpiaba un poco. Dejé las hojas sobre el escritorio y me acomodé bien en mi lugar. Unos cuantos minutos más tarde, me levanté de la silla y como cuando uno quiere tocar la punta de sus pies sin doblar las piernas me agaché un poco, lo suficiente para mostrarle mis piernas pero nada más. Sin descaro vi como tomaba el celular con las dos manos y aprovechaba el momento completamente. Después, me giré y justo cuando lo hice tomó rápidamente el celular, lo guardó y casi de un susto pega un brinco. Se quedó casi sin moverse, pensó que lo había descubierto. Yo, por mi parte, sonreí para mis adentros y disimulé por completo, hice como que no veía nada. Me estiré un poco y extendí mis brazos hacia arriba y bostecé como si estuviera estirándome viendo mi reflejo. Quería que mi observador se sintiera confiado, quería decirle que tomará las fotografías que quisiera. Me tardé un poco más y tomó una fotografía de mí, de frente. Me estiré de nuevo. Esta vez estaba convencida de que había visto el largo de mis piernas y el inicio de mis bragas azul marino. De pronto, vi cómo me tiraba un beso, como si ...
... pudiera verle y se sobaba la entre pierna por encima del overol. Eso me excito mucho más. Aquel hombre estaba tan excitado como yo y tenía un paquete grande, al menos eso imaginé ver. Así que me senté en la silla y lentamente y sin hacer muchos gestos, con una mano fui metiendo poco a poco mi vestido entre el resorte de mis bragas, como haciendo que éste se quedará atorado sin darme cuenta. Si el vestido dejaba ver poco menos de media pierna cuando llegué por la mañana, esta vez, dejaba ver un par de pulgadas más por arriba de media pierna. Me di medía vuelta en la silla y tomé de nuevo hojas al azar para "leerlas". Vi como el hombre tomo muchas fotografías y se tocaba por encima del overol. Me levanté de un golpe de la silla y me puse de espalda, puse mis manos sobre el escritorio y levanté mis caderas. Dejándole ver todo. Me quedé así unos momentos y flexionaba una rodilla y luego otra como moviendo solo para el mi cuerpo. Tiré las hojas al suelo y me agaché por ellas, una a una las recogí y mientras hacía eso acomodaba de nuevo mi vestido. Me levanté, termine de acomodar mi vestido, puse las hojas en su lugar, acomode mi silla. Me giré hacia el hombre. Le guiñé un ojo y le tiré un beso. Me di media vuelta, tomé mi bolso, apagué la computadora y fui a casa… Pronto regresaré a contarte otras nuevas experiencias. Cuéntame si te ha gustado a:[email protected]; ¡Besos!