1. Aprendiz de sumisa


    Fecha: 15/11/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: GatitaY, Fuente: CuentoRelatos

    ... hazlo, rómpeme el culo Dani.
    
    Ella puso su mano como yo había hecho antes con ella, con la palma de la mano en el extremo y empujo de golpe.
    
    -¡¡¡¡¡AAAAAAAAHHHHHHH!!!!!- mi grito debió escucharse en toda la universidad.
    
    -Lo siento, lo siento, perdóname.- decía mi amiga.
    
    Yo no pude evitar llorar. Me dolía mucho, pero estaba feliz. Al menos habían sido las manos de Dani y no las de la zorra de Itzel las que me habían desvirgado mi culo.
    
    -No te preocupes cariño y gracias- le dije a mi amiga.
    
    -Venga dejaros de lagrimitas y sentimentalismo. Aún os queda algo que hacer.- dijo Itzel.
    
    No sabía que más quería que hiciéramos, pero tenía que obedecer.
    
    -Ponte a cuatro patas en el suelo, gatita.- me dijo mi ama.
    
    La obedecí, aunque con aquello en el culo apenas podía moverme. Mis movimientos eran lentos y torpes, notaba mi culo palpitando del dolor. Al agacharme, parte del pepino se deslizo de mi culo, intente mantenerlo apretando el culo, pero el dolor fue mucho mayor. No quería que Itzel se enfadara por no poder mantener mi culo cerrado, por lo que superando el dolor, apreté mi culo y también mis dientes para no gritar. Conseguí ponerme a cuatro patas como Itzel quería.
    
    -Daniela, ven aquí. Quiero que veas bien a tu amiguita.- le ordenó.
    
    Ella, para mi sorpresa, se puso a cuatro patas y fue junto a ella, con sus tetas balanceándose, hasta que se colocó justo a mi espalda. Itzel cogió el pepino más grande y lo puso en la entrada de mi coño.
    
    - ¿Cómo ...
    ... quieres que se lo meta, despacio o fuerte?- le preguntó a Dani.
    
    -Despacio. Me da lástima, está muy dolorida ya.- contestó ella.
    
    - ¿Te compadeces de la misma zorra que te ha metido eso en el culo haciéndote gritar? Pues tú misma.- dijo Itzel.
    
    Empujó el pepino, sin demasiado cuidado, pero suavemente, dentro de mí. No entró entero, claro. Pero lo suficiente para hacer tope con mi otro ocupante. Si antes de sentía llena ahora no podría explicar lo que sentía. Podía notar ambas hortalizas casi rozándose en mi interior. No podía moverme de lo llena que estaba. De mi frente caían goterones de sudor del esfuerzo que estaba sufriendo mi cuerpo.
    
    - Si tanto quieres a esta gatita en celo, correrás su misma suerte. Date la vuelta, con tu culo frente al suyo.- ordenó Itzel a mi amiga.
    
    Ella volvió a obedecerla, no sé qué la pasaba por la cabeza. Que es lo que la hacía obedecer a aquella mujer a la que no tenía ningún aprecio. Pero lo hizo, girando sobre sus rodillas se puso en cuatro tocando su culo el mío. Se tenía que estar clavando ambos pepinos que salían de mí. Girando ligeramente mi cabeza, vi como Itzel guiaba los pepinos hacia sus agujeros.
    
    - Empuja tetona, métete lo mismo que tiene tu amiga a la que tanto quieres.- dijo Itzel a Dani.
    
    - Note presión sobre mis agujeros, señal de que estaba obedeciendo sus órdenes. Cuando la escuché jadear, supe que ella, como yo, estaba siendo doblemente penetrada por aquellos consoladores verdes.
    
    - Ahora las dos estáis ensartadas. ...