1. Crónica de un infidelidad anunciada


    Fecha: 22/11/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos

    ... grotesco de cabellera suelta, un desmelenado, el cual se notaba que tenía interés en ella ya que reía jocosamente dando la nota, no quedándose ella atrás, se les notaba alegres. Mi mayor preocupación era saber dónde estaba mi Sara, la cual no tarde en avistarla y, tras ella un grandote con coleta también de una treintena, tatuado, estirado; por lo que vi de lejos de manera achuladas, movimientos mecánicos de macarra. Las actitudes de ellas daban vergüenza ajena; se hacían gestos, risas, confidencias. Como dos niñatas, vamos. De repente oí como me decían:
    
    —Qué, te gusta el ambiente de la vida moderna, ves algo interesante.
    
    —Yo... yo… no… per…
    
    —Tranquilo, me llamo Javier, vengo por aquí a pasar el rato, soy divorciado, en algo me tengo que entretener. No te asustes he visto que más o menos somos de la misma generación.
    
    —Pedro, encan… encantado, perdón, pero me ha pillado de sorpetón, yo casado, pero mi mujer está en la ciudad –me sentía avergonzado.
    
    —Veo que se mira bien el personal, jejeje, pero no se avergüence hombre yo también vengo a lo mismo, aunque hoy no hay nada al alcance, al menos para nosotros; sabes, yo tiró de putas cuando no puedo más, la edad es la edad.
    
    —No…jeje…si yo no…
    
    —Estamos entre amigos, a mí me gusta ver el ganado que viene, esa que mirabas, ha entrado junto con otra.
    
    —Quiénes son? Yo ya solo veo una (mi mujer)
    
    —Bien que te has fijado ¡ehhh! Con esas la cosa creo que está chunga, han llegado hace un rato, por sus maneras ...
    ... está claro que buscan tema, pero los hermanos Sánchez como buenos cazadores han visto la presa. ¡Qué cabrones!
    
    —Y eso…esos…quien son, del pueblo.
    
    —El Rafa y el Santi, dos vividores, moteros ellos, sus padres vivían aquí, suelen parar de vez en cuando, y más ahora que el Sam, el dueño de esto está semana no está.
    
    —Y qué pasa si no está.
    
    —Pues que el amigo suyo queda encargado del bar, y les deja la cochera del local. Se suelen tirar a mucha tía, especialmente el Rafa, es un gran jodedor, las sabe usar y es exigente, le llaman “el rompebragas”. Y su hermano no se queda detrás, el Rafa es ese que ves ahí con la morra esa; el Santi, desaparecido en combate ¡jejejeje!
    
    —La boca de palabra pueden decir lo que quieran.
    
    —No, de boca no, Pedro…en la cochera se las suelen cepillar. El Sam hizo poner cristales ahumados porque hubo robos, y a la cochera se puede acceder a través del trastero de ahí detrás. ¿Me entiendes?
    
    —Pero… pasáis por… no entiendo…
    
    —Mira, cuando no está Sam, el camarero, dándole 6€ deja pasar, de tres en tres, en el pasillo hay tres ventanillas pequeñas. Por qué te crees, que has visto ir y venir gente todo el tiempo que has estado sentado. Mira, por ahí viene el amigo, quizá nos informe.
    
    Mi pulso latía a tope, me sentía nervioso, trastornado, algo mareado. No podía ser que ellas se hubieran adentrado en este tugurio. Los mencionados macarras estaban con ellas, yo ya no veía a mi Sara, la buscaba con la vista y no la encontraba. El compañero ...
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