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Maria, la barbie madura
Fecha: 29/11/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... mis huevos de la boca. Todavía no estaba dura del todo pero iba en camino. María tenía toda la cara llena de mi corrida anterior. El semen de su frente empezaba a resbalar por su cara. De la barbilla colgaban tres hilos que lentamente iban goteando y caían sobre sus duras tetas. Dio una última mamada a mis pelotas y empezó a recorrer lentamente mi polla desde la base hasta el glande con la lengua. Levantó su mirada hacia mi. Pasó un dedo por su ojo quitándose restos de semen y se lo llevó a la boca. - Quieres correrte para mami otra vez? - dijo mientras me masturbaba. Abrió su boca y empezó a chuparme el glande. Con su lengua apretaba mi aparato contra su paladar, cada vez más profundamente. Ya tenía la mitad dentro de su boca, y por los costados empezaba a regar un hilo de babas que le bajaban por la barbilla mezclándose con el semen de mi anterior corrida. Sus ojos, que me miraban desafiantes, se cerraban poco a poco a medida que entraba más carne en su boca. Mis manos se posaron en su nuca. Era mi signo de dominación, pero me las apartó al momento. Ella mandaba. Sacó la polla de su boca, ya dura como un mástil y lubricada con su saliva y mi líquido preseminal. Empezó a golpearse con ella en su cara y en sus mofletes. La besaba y me decía que esa polla era suya. - Me encanta tu polla Carlos! Vas a correrte en las tetas de esta vieja? En las tetas de mami? - Eres una zorra María! Me correré tantas veces como me lo pidas! - Ese es mi chico! Obediente! ...
... Haciendo caso de mami! De la puta de mami! Puso sus labios sobre mi glande y fue moviendo su cabeza hacia delante poco a poco, con sus labios presionando fuertemente mi aparato, hasta que llegó al final. Su nariz tocó mi pelvis, mientras estiraba su lengua intentando lamer mis huevos. Notaba el fondo de su paladar. Volví a poner mis manos en su nuca. Esta vez me dejó. Retrocedió con su boca poco a poco hasta dejar libre mi aparato, totalmente lubricado con sus babas. - Ahora le vas a follar la boca a mami! Como si fuera una perra! Mami es tu perrita? - Claro que mami es mi perrita! La cogí del pelo y la obligué a levantarse hasta que nuestras caras estuvieron a la misma altura. Parecía que empezaba a ceder y dejaba que yo llevara algo la iniciativa. Su cara brillaba, igual que sus pechos, gracias a la mezcla de saliva y semen. Y sonreía, siempre sonreía. Quería besarla! Aún no lo había hecho, así que acerqué su boca a la mía mientras agarraba el pelo de su nuca y me lancé a por sus labios. Por fin reaccionó positivamente a mi intento y recibió mis labios con su boca abierta. Mi excitación hizo que mi lengua se metiera con fuerza en su boca, chocando con sus dientes hasta encontrar su lengua, húmeda y cálida. Ella abría cada vez más su boca, quería mi lengua y mi saliva bien adentro. Sus manos se posaron en mi nuca y atrajeron mi cabeza hacia ella. Se estaba excitando. Chupaba mi lengua, la mordía, y su respiración era cada vez más pesada. A ratos cambiábamos y ...