1. Silvia, maestra del sexo (parte 1)


    Fecha: 10/12/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: robertox, Fuente: CuentoRelatos

    ... mis destrezas en la cocina y compartimos recetas de comida, risas, algún que otro choque “sin querer” en la cocina y miradas llenas de lujuria.
    
    —Oye Raulito nunca te he preguntado y siento curiosidad. ¿Estás soltero? —dice ella dándole un sorbo a su cerveza y apoyada sensualmente en la encimera.
    
    —Estoy soltero…
    
    — ¡No puede ser! ¿Cómo un chico que cocina de maravilla, que es entrenador personal, tan guapo y simpático está soltero? —Interrumpe ella— A ver, explícamelo Raulito.
    
    —Pues no sabría decirte…bueno en realidad sí. Pero me da cosilla decírtelo —digo yo con la mirada perdida.
    
    — ¿A estas alturas y tras un mes de hablar sin parar me vienes con esas Raulito? Cuéntamelo que no te morderé cariño.
    
    Yo aún tenía mis dudas, obviamente no le iba a soltar que era virgen porque no venía a cuento. Lo que me daba miedo decirle era que yo con las chicas no me desenvuelvo muy bien y debido a la mala situación económica en la que mi familia y yo nos encontrábamos no podía permitirme salir por ahí de copas con mis amigos, invitar a una chica, etc. Toda esa situación hizo que no intentara nada con ninguna chica puesto que muy pocas mujeres quieren salir con alguien que no puede ni costearse unas copas un viernes por la noche…Pero me decidí y se lo conté a Silvia…total no perdería nada.
    
    —No te debes preocupar por eso Raulito, es cierto que las personas, hoy día, son muy superficiales y valoran muy poco la forma de ser. Pero por ejemplo a mí esas cosas no me importan, ...
    ... te debes guiar por tu forma de ser y estar con aquellas que te acepten por ser como tú eres —responde ella acercándose más a mí y cogiéndome de la mano— ¿Cuántas novias has tenido cariño?
    
    —Pues te resultará extraño…pero nunca he tenido novia —respondí yo mirándola a los ojos mientras me sujetaba la mano ella.
    
    — ¡No puede ser! ¿Jamás de los jamases? —dice ella sorprendida.
    
    —No, nunca Silvia…
    
    —O sea que eres virgen…vaya, vaya Raulito. Sí que me ha sorprendido bastante. A ver dime, ¿qué tipo de mujeres te atraen más? —me pregunta Silvia pegándose más a mí.
    
    —Me gustan que sean más bajas que yo, con curvas, sexys, morenas, castañas, rubias, eso me da igual; inteligentes, perspicaces; la edad nunca me ha importado pero la experiencia siempre es un grado… —dije yo siguiéndole el juego a ella cogiéndola por la cintura y atrayéndola a mí.
    
    —Mmm veo que tienes buen gusto… —se pega totalmente a mí.
    
    —Desde luego que sí… ahora lo siento Silvia, pero voy a besarte. No aguanto más.
    
    —Calla y bésame cariño, voy a convertirte en un hombre mi Raulito.
    
    No aguantaba más, tenía su cara a dos palmos de mí y se estaba relamiendo los labios…y la besé con pasión e inexpertamente. Tan sólo me dejé llevar por ella, que ella me guiase en el camino.
    
    Nuestras bocas eran una sola, mi lengua jugaba al escondite con la suya, la saliva lubricaba nuestros labios. Estaba disfrutando ese largo beso, deseado por los dos: la apretaba contra mí, sintiendo sus preciosos pechos apretarse ...
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