1. Silvia, maestra del sexo (parte 1)


    Fecha: 10/12/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: robertox, Fuente: CuentoRelatos

    ... muchos objetos, vasijas, y flores; muebles de madera buena, etc. El salón era espacioso con una rinconera, una mesa grande y robusta en una esquina al lado de una gran ventana y una gran televisión en la que las películas se verían de lujo entre otras cosas.
    
    —Espérame aquí Raulito, voy a traerte una de las cremas que creo que te vendrá de perlas —dijo ella soltando sus cosas en el primer sitio que pilló.
    
    — ¡De acuerdo!
    
    —Muy bien cariño, mira, esta te puede venir. Se la compré a mi novio porque casi lo convencí de que se depilase, pero al final nada.
    
    Cogí la crema y me dispuse a guardarla en la mochila mientras le pregunté si podía ir al baño, a lo que ella naturalmente me dijo que sí. En el lavabo no pude evitar pensar lo que sería montármelo con ella en ese espacio: tenerla a cuatro patas en el suelo y poder encularla…estaba teniendo una erección y quería masturbarme. Pero no podía ya que se me notaría mucho el plumero. Mientras terminaba de lavarme la cara oigo a Silvia decirme a través de la puerta del baño:
    
    — ¿Te apetece tomarte una cerveza Raulito? Mi novio no va a venir hoy en todo el día.
    
    — ¡Claro que sí Silvia! —dije sin dudar un momento.
    
    —Pues cuando salgas ven a la cocina y ya de paso comemos juntos, ¿qué te parece? —responde ella con la voz ahogada por la lejanía de la cocina.
    
    — ¡Por mí bien!
    
    Estaba muy emocionado… ¿Y si ella me estaba tirando los trastos? ¿O tal vez sólo estaba imaginando esto y ella solo quiere comer y ya está? Mi mente ...
    ... ya no actuaba de forma racional, ahora el que pensaba por mí era mi “yo” primitivo, mi “yo” sexual que sólo quiere meter su miembro dentro de ella y disfrutar.
    
    Salí del baño y me dirigí a la cocina pensando en cómo actuar o intentar conducir esto a una situación en la que yo le entrego mi virginidad a Silvia. Cuando llegué a la espaciosa cocina con una encimera adornada con cestos de frutas y alguna que otra flor de plástico vi a Silvia que se había cambiado de ropa. Estaba con un pantalón corto que le llegaba a la mitad de los muslos y una camiseta de tirantes, con una frase escrita en inglés y en la cual no me fije apenas, que hacía resaltar su busto generosamente.
    
    —Te he dejado encima de la mesa una Alhambra especial, espero que te guste porque es de las pocas cervezas que a mí me gustan —pregunta ella mientras tiene la puerta de la nevera abierta, un brazo apoyado en ella y una sonrisa muy sugerente.
    
    —No podía ser mejor, me gusta mucho esa cerveza Silvia.
    
    —Eso es fantástico, tú sí que sabes apreciar una buena cerveza. ¿Qué te parece si hacemos arroz a la cubana con un poco de verdura y pechuga de pollo salteada? —dice ella revisando la nevera.
    
    —Lo veo bien, me gusta mucho el arroz. Me pongo a cortar las verduras y a preparar un buen sofrito para el arroz, verás que rico queda —respondo mientras voy sacando una tabla para cortar y miro de reojo a Silvia preparando el agua del arroz y sacando la carne.
    
    Mientras hacíamos la comida ella estaba asombrada con ...
«12...567...11»