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Tarde de prestamo en el campo
Fecha: 21/12/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... José se le escapan estos detalles y tiene que ser miAMO quien me mande incorporarme. Una vez en pie se me ordena que adopte la posición de inspección: de pie, cuerpo erguido, con los pies separado hasta la altura de los hombros, nalgas ligeramente tiradas para atrás, cabeza gacha mirando siempre al suelo y palmas de las manos sobre la cabeza. Comienza entonces el relato de mis particularidades físicas al Sr. José, se me tira de los pezones por las anillas, se me coge de los huevos con una mano tirando de ellos hacia delante para mostrarlos mejor, se accede a mi coño y separando las nalgas se pasa el dedo por mi ano. Finalmente se me ordena abrir la boca introduciendo en ella todos los dedos menos el pulgar, en demostración evidente de mi capacidad y entrenamiento bucal. No puedo dejar de observar cómo, a cada paso el Sr. José se sorprende más y más. Sin duda no está a acostumbrado a toda aquella parafernalia BDSM y miAMO, que como en mi caso, también lo percibe, decide acortar la ceremonia e ir al grano. - Bueno, pues como quedamos aquí lo tienes, José - exclama mi AMO. - ¡Joder! Polvo tiene el chaval - responde el Sr. José entre sorprendido y aturdido. Se trataba de un hombre de unos 55 años, metidos en una apariencia de 65 por la intemperie y el trabajo duro. Escasamente de 1,60 metros de altura, con barriga cervecera y peludo hasta en las orejas. Sus manos grandes y pesadas como martillos, en lugar de dedos tenían cinceles de acero. Olía a sudor de muchos ...
... días y su ropa estaba raída, sucia y llena de girones. - Toque, toque – le decía miAMO. – Está en todo su derecho a comprobar la mercancía. Sin embargo el Sr. José apurado y superado por la situación no se atrevía. MiAMO percatándose de ello derivo la conversación a las típicas frases insulsas e insustanciales: que si este año los tomates iban retrasados, que si el tiempo… El Sr. José entrando en el tema preció calmarse y una vez miAMO se aseguró de que ya aceptaba plenamente la situación, se dirigió a mí diciendo: - Bueno cabrón, ahora tengo que irme. Te dejo al servicio de José. En mi ausencia te comportarás con él como lo harías conmigo. Si a mi regreso tengo la menor queja ¡TE ACORDARÁS! En esos momentos me invadieron mil preguntas, ¿Cuándo regresará a por míAMO? ¿Todo es…TODO? ¿Y si aquel hombre no sabía que hacer conmigo? ¿Sabría cómo se castiga a un esclavo? ... Pero era plenamente consciente de que no debía formularlas bajo ningún concepto. No era el momento, ni mucho menos mi prerrogativa. MiAMO entrego la cadena de mi collar al Sr, José y se despidieron. El sonido de la puerta de la parcela cerrándose tras de mi retumbó en mis oído como si de una pesada losa se tratara. Ya no había remedio me dije, así que ahora toca cumplir y pasar por esto lo mejor que se pueda. Inmediatamente el Sr. Jose soltó la cadena y continuó con la insustancial conversación que había iniciado con miAMO. A cada frase se hacía más y más evidente que aquel hombre de Dominación ...