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Ya soy el puto del equipo (X): Somos campeones
Fecha: 02/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
El tiempo que estuvo Marcos en casa dormimos poco. Era imposible dormir, pues teníamos que sacar tiempo para estudiar, correr cada mañana, ir al gym, ver la televisión y hacer el amor los tres cada noche. Todo esto fue un verdadero desgaste físico, pero también de un fortalecimiento psíquico, porque éramos alguien y considerados por alguien. Esto junto con unos entrenamientos en los que pasábamos del entrenador de modo muy disimulado, pues ya era evidente que no le quedaba ningún jugador partidario. Encargamos a Mauricio Paredes, el mayor de todos por días de unos y meses de otros, que él diseñara la formación, de modo que en los días que quedaban jugaran un rato al menos los que nunca habían jugado y jamás faltaron a los entrenamientos. Mauricio se lo daba al míster y él mismo se convenció de que esto era obra mía. La verdad es que fue obra de casi todos, porque el mismo Mauricio ahora tenía mayor rango que nunca porque había estado desconsiderado por el míster al negarse a sus requerimientos. Esto lo supimos después de los escándalos que ocurrieron cuando todo salió a la luz pública, tal como veremos más adelante. Por primera vez en la historia de la Universidad, nuestro equipo —Deportivo Universitario— se proclamó campeón de la liga local de clubes juveniles sub20. Todos amateurs y sin sueldo. El club pagaba solo el equipo deportivo, el entrenador y alguna vez una comida si ganábamos algún memorable partido a causa de algún memorable equipo. Yo sabía que la ...
... Universidad tenía una fuerte ayuda para sus equipos, aunque nadie supo nada al respecto hasta el día de autos. El Ventura FC había caído frente al Deportivo Portiñol en la penúltima jornada. Esa fue la baza que necesitábamos para ir con más seguridad e ilusión al último partido para no perderlo. Para nosotros un empate era suficiente. Pero ese sábado, estando ya todos nosotros en el vestuario visitante del C.D. Fundación Lasadre, se levantó Mauricio Paredes pidiendo silencio mientras se acomodaba sus genitales dentro de sus jockstraps y se levantaba el short negro que nos correspondía, a pecho aún descubierto y tras las risas de los que lo vieron acomodándose sus huevos, dijo: — Amigos y hermanos futbolistas, hoy puede ser para nosotros un día memorable o el día de nuestra desgracia. ¿De qué servirían nuestros esfuerzos en estas semanas pasadas si hoy ante estos chulos del Lasadre nos acobardáramos y perdiéramos? —silencio sepulcral—. Hoy tenemos que ganar por sobre todo, así nos caigamos al final del partido para no levantarnos nunca más. Si nos da un infarto, que los dioses del Olimpo nos coronen con laurel. No cejaremos: este campeonato es nuestro. ¡No vamos a perder!, ¡no vamos a perder! ¡Salimos para ganar! ¡Salimos para ganar! ¡Salimos para ganar! Y todos exclamamos: — ¡Salimos para ganar! ¡Salimos para ganar! ¡Salimos para ganar! Nos abrazamos todos y salimos para ganar. El partido fue duro. Los del Lasadre estaban de sobreaviso y se habían preparado bien. Pero ...