1. El calvario de Luciana (8)


    Fecha: 13/01/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... cabeza hasta los pies y entonces, como embriagado, siguió azotándola mientras se complacía con las marcas rojizas que la vara iba dejando en la piel, con los gritos de dolor de Luciana, con sus desesperados corcovos que las cuervas limitaban.
    
    Con el rostro desencajado, el vejete siguió castigando impiadosamente el hermoso culo hasta que al ver que algunas de las marcas ya eran hinchazones blancuzcas se dio cuenta que estaba a punto de hacer brotar la sangre. Su excitación era tremenda y le hubiera gustado continuar hasta el despellejamiento, pero era consciente de que eso habría significado la imposibilidad de seguir concurriendo a la mansión, porque Emilia era inflexible con aquellos clientes que violaban las reglas que ella había establecido. Entonces detuvo el castigo y respirando con fuerza, agitadamente, se inclinó sobre la pobre Luciana y comenzó a besar y a lamer ese culo surcado de marcas rojizas e hinchazones, que sus labios y su lengua notaban ardiendo.
    
    Después de unos instantes de besuqueos y lamidas, el viejo desató a la jovencita, cuyos ojos lucían rojizos de tanto llorar, la tomó del pelo, la saco de la cama y entre insultos la llevó al baño.
    
    -Metete en la bañera, puta de mierda. –le ordenó.
    
    Luciana lo hizo entre sollozos y entonces le llegó otra orden:
    
    -Acostate de espaldas. –y cuando la jovencita estuvo en esa posición el vejete se abrió la bragueta, sacó su verga y comenzó a orinar sobre el cuerpo de Luciana, que frunció la nariz ante el olor ...
    ... penetrante que molestaba a su olfato. Cuando terminó de orinar el viejo la tomó del pelo, la puso de rodillas y le ordenó:
    
    -Limpiame la verga con esa boca de chupapijas que tenés.
    
    La pobre abrió la boca y el viejo le metió ese colgajo húmedo y oliendo a pis y entonces Luciana sintió asco y retiró la boca, lo cual enfureció al pervertido. La tomó del pelo y le cruzó la cara de una bofetada y enseguida volvió a golpearla. La jovencita gritó de dolor, con los ojos llenos de lágrimas. El cliente, cada vez más excitado y regocijándose en su propia crueldad y en el sufrimiento de Luciana, le gritó:
    
    -¡Abrí la boca, chupapijas de mierda! –y sin esperar a que Luciana obedeciera le tapó las fosas nasales tomándolas entre el pulgar y el índice, logrando después de un par de segundos que abriera muy grande la boca en busca de exígeno. Entonces volvió a meterle la verga y reteniéndola con fuerza por el pelo con ambas manos logró que finalmente la desdichada putita, asustadísima, lamiera y chupara para limpiar los restos del orín. El viejo estaba ardiendo de calentura, aunque impotente como era su verga seguía muerta. No obstante sintió que el orgasmo estaba próximo y luego de un instante derramó en la boca de Luciana algunas pocas gotas de semen que la jovencita debió tragar mientras el viejo jadeaba tratando de sostenerse sobre sus piernas temblequeantes.
    
    Quiso infligirle a la pobre un último sufrimiento y entonces la dejó encerrada con llave en el baño, echada en la bañera, ...
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