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El calvario de Luciana (10)
Fecha: 05/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... inducirla al sueño hipnótico y muy poco después la chica estaba en un trance profundo. -¿Te estás portando bien, Lucianita? –preguntó la médica. -Me porto bien porque tengo que portarme bien y ser obediente. –contestó la jovencita en un tono monocorde. -Bien, muy bien, mi chiquita. Y ahora decime, ¿tenés familia? ¿papá, mamá? Luciana frunció el ceño, como tratando de recordar, y finalmente dijo: -No sé… -Perfecto. –aprobó Mónica y siguió inspeccionando la mente de Luciana. -¿Quién es la señora Emilia? -Ella me ayuda… -Muy bien, bomboncito, ¿y quién es Luisa? -Luisa me ayuda… -Y ahora vamos a ver, Decime quien es Graciela. Luciana no contestó inmediatamente, Volvió a fruncir el ceño y finalmente dijo: -Yo… yo trabajaba con ella y la arquitecta me ayuda… La doctora y Emilia se miraron y la proxeneta hizo una seña con el dedo pulgar hacia abajo. Entonces Mónica dijo: -Eso ha cambiado, Luli, ¿sabés una cosa?, la arquitecta no ha vuelto por aquí, pero no debés preocuparte porque no la necesitás. Con los cuidados que te brindan la señora Emilia y Luisa y también yo te es suficiente. ¿Entendiste, perrita linda? -Sí, no debo preocuparme por la arquitecta Graciela… Con los cuidados que me dan la señora Emilia, Luisa y usted me es suficiente… -Me alegra mucho que lo comprendas, nena… Y ahora contame, ¿estás teniendo sexo, ¿verdad? –preguntó la médica, que seguía reteniendo una mano de la jovencita entre las suyas. -Sí… soy una ...
... perrita en celo para mí placer y el placer de los hombres y mujeres con los que estoy… -Y sentís mucho placer, perrita en celo? –y al hacer la pregunta, la médica comenzó a acariciar con su otra mano los pezones de Luciana, que casi de inmediato se pusieron duros y erectos. Luciana exhaló un largo suspiro que provocó sonrisas de satisfacción en la doctora y en Emilia y dijo: -Sí… sí, doctora… mucho placer… y volvió a suspirar mientras los dedos de Mónica seguían jugueteando con sus pezones. -Su mente está perfecta. Te das cuenta, me imagino. –dijo la doctora dirigiéndose a Emilia. -Se ve a las claras. Pero decime, si interrumpiéramos tu tratamiento hipnótico y dejáramos de suministrarle la droga, ¿su cerebro se recuperaría? -No, la droga ya le ha quitado toda posibilidad de que vuelva a ser un cerebro normal. Y en cuanto a la hipnosis, es necesario seguir practicándosela para que mantenga las consignas que he introducido en su mente. Si interrumpiéramos las sesiones de hipnosis, en alrededor de una semana su mente se oscurecería totalmente y estaría perdida por completo. -Entiendo. –dijo Emilia. –Vámonos, ya cenó y ahora vendrá Luisa a darle la pastilla. Ambas abandonaron la habitación y mientras iban camino al saloncito la doctora preguntó: -¿Qué es eso de que la arquitecta desapareció? Emilia rió entre dientes y dijo: -No, querida, no desapareció sino que la esclavicé, es mi perra ahora. Aproveché la pasión increíble que siente por mí y la inicié ...