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Historia del chip (046): La celda (Shara 001)
Fecha: 19/02/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: chopin, Fuente: CuentoRelatos
... agachó la cabeza. Zahira sacó algo de la caja llena de artilugios sexuales. —Aunque no me fio de ti, Shara, te voy a colocar un pequeño artefacto. —¿Qué tipo de artefacto? —Es como un dedal para tu clítoris. —¿Es realmente necesario? —Podríamos esperar un poco, pero tu sexualidad te está desbordando. Sería más difícil para ti llevarlo una vez alcanzases un clímax. —¿Y lo de hoy? —Eso han sido tus pechos. Tu clítoris debe estar restringido. —¿Qué debo hacer? —Ponte en el suelo, piernas bien abiertas, manos en la nuca y ojos cerrados. Una vez Shara estuvo en posición, Zahira buscó el clítoris. —No tardaré nada. Te voy a colocar el dedal. Este pondrá una película por encima de la piel y en unos segundos retiraré el artefacto. Shara no notó nada salvo el contacto inicial. —¿Ya está? —preguntó cuando Zahira le dijo que podía levantarse. —La película te impedirá masturbarte adecuadamente. También monitoriza tu estado de excitación y traslada los datos a la IA. —Sigo sin entenderlo, Zahira. ¿Qué diferencia hay con los orgasmos que tuve hoy? —Algunas mujeres somos capaces de tener orgasmos sin el estímulo de nuestro clítoris, otras no. En tu caso, ya que tienes ese don, lo exploraremos adecuadamente. Pero el botón de amor entre tus piernas pertenece exclusivamente a tu dueño. Shara se quedó abatida y prefirió no tentar la suerte, no siempre estaba Zahira tan habladora. Esta le propuso que continuara con sus ejercicios. —Creo que ...
... estás empezando a darle al coco. Trata de realizar tu rutina de ejercicios, ahora que has descansado. Cuando acabes, puedes tomar algo y luego duerme. Si crees que no vas a poder evitar tocarte, debería ponerte unos brazaletes. —¿Unos brazaletes? Zahira los sacó de la caja. —¿Ves? Llevan unos engarces parecidos a los que usas actualmente cuando llevas las manos por encima de ti cuando vas a dormir. Shara se los puso. No tenía sentido no hacerlo. Zahira le enseñó a colocar los pulgares en cada engarce con los brazos por detrás. En un primer momento, Shara creyó que el conjunto era cómodo, pronto cambió de idea. Las manos debían de estar prácticamente pegadas al codo contrario y los pulgares en alto. —No entiendo cómo funcionan las arandelas, Zahira. —Te obligarán a estar alerta, los brazos no deben de relajarse detrás de ti. Si así fuera, notarías como las arandelas apretarían los pulgares. —¿Y cómo podría dormir así? —Ponte horizontal y lo verás. En ese caso, los pequeños anillos que rodean tus pulgares no apretarán. Shara lo probó, algo escéptica. Zahira tenía razón. —Puedes dejarte puestos los brazaletes o quitártelos cuando vayas a dormir. Sólo ten en cuenta que en cuanto te duermas, ya no podrás retirar los brazos de tu espalda, ya que los brazaletes conectan con la IA y detectan si te has dormido, impidiendo las tentaciones. Hasta luego. Le dio un beso suave en los labios y se fue sin tocarle los pechos, para desazón de Shara que en esa ...