1. Las desventuras de Elena (5)


    Fecha: 23/02/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... mediante un sistema de resortes, se cerró con firmeza sobre la dentadura.
    
    -¿Te das cuenta, Julia?... la nena está impedida de abrir la boca. El aparatito la mantiene con los dientes apretados. No puede hablar y mucho menos podría gritar. Sólo podría emitir gemidos y sonidos guturales como si fuera una muda. Precioso, ¿verdad?, y muy útil. Una mordaza perfecta. Eficiencia absoluta y además invisible. Llevátela así en el taxi, por si acaso, ¿entendés?
    
    Julia no podía salir del asombro que la demostración le había provocado. El pequeño e ingenioso artefacto metálico era, efectivamente, un reaseguro ante cualquier tontería que la pichona pudiera cometer durante el viaje, pero significaba, además, una refinada muestra de dominación y poder sobre ella.
    
    -Es extraordinario, Wanda... ¡extraordinario!... El Club no termina de sorprenderme. –dijo con los ojos brillantes de entusiasmo.
    
    -Te vas a sorprenderte mucho más todavía, querida. –le contestó la guardiana con una sonrisa sugerente mientras volvía a meter una mano en el bolsillo.
    
    -Tomá esto también. –dijo dándole una cajita rectangular.
    
    Julia vio que se trataba de un medicamento.
    
    -Un sedante poderoso. –le explicó la guardiana. –Si le das una cápsula entera te la va a dejar inerte y atontada durante seis horas. Muy útil si se te pone difícil y también para dárselo a la noche.
    
    -Perfecto, así puedo dormir tranquila sabiendo que no va a hacer ninguna estupidez. –dijo Julia, y Wanda agregó:
    
    -Media pastilla ...
    ... tiene un efecto de la misma duración, pero sólo atonta un poco y permite moverse.
    
    -Gracias, Wanda. –dijo Julia. Guardó la cajita y la mordaza metálica en su cartera y tomando a la esclavita de un brazo salió al pasillo para dirigirse hacia la salida.
    
    ...................
    
    Mientras tanto, Elena sollozaba tendida en el camastro de su celda, presa de una honda crisis emocional.
    
    "¿Por qué tuvo que pasarme esto?... ¿por qué?..." –se preguntaba al tiempo que el nombre de Federico brotaba cada tanto de sus labios en forma de susurro dolorido.
    
    "Lo tenía todo, amor, un buen trabajo y todo lo perdí por contarle mis fantasías a esa hija de puta... ¡¡¡Te odio, Julia, te odioooooooooooooooooooo!!!... Te odio por haberme hecho esto, te odio por encenderme cuando me tocás... te odio por hacerme gozar como una perra en celo con tu maldito lesbianismo... te odio... ¡¡¡te odioooooooooooooooooooooooooooo!!!... te odio con todo mi ser por habérmelo quitado todo... hija de puta... ¡¡¡hija de putaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!...
    
    "Nunca más te voy a ver, Fede... mi amor..." –y ante esa certeza sus sollozos se convirtieron en un llanto convulsivo, desesperado. Lloró hasta que no tuvo más lágrimas y luego, quizá como una forma de autodefensa, se dio a pensar en la posibilidad de escapar de allí o que la rescataran.
    
    "Fede habrá hecho la denuncia a la policía... deben estar buscándome..." –se dijo, y una luz de esperanza brilló en su mente. –de alguna forma voy a salir de acá y esto habrá sido ...
«1234...10»