1. El principio del fin


    Fecha: 13/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Avariciasex, Fuente: CuentoRelatos

    Otra vez solo entre estas cuatro paredes que reducen mi espacio al mínimo. Otra vez solo arrepintiéndome de lo sucedido. Otra vez solo, solo, solo…
    
    Como no puedo hablar con nadie de lo que me sucede, he decidido contarlo en estas líneas, por si mi confesión puede ayudar a alguien para no cometer mis errores.
    
    Mi historia comienza hace tres semanas, cuando por casualidad en el trayecto en metro al trabajo, conocí a Lidia. Mi primera impresión fue de asombro, me parecía una mujer impresionante, de esas que aparecen en la televisión pero que nunca se ven por la calle (muchos de vosotros ya me entendéis), y a las cuales por desgracia nunca he tenido acceso. Su traje chaqueta con minifalda dejaba ver los dos lacitos tatuados en la parte posterior de sus piernas, que, combinados con sus zapatos de tacón negros con la suela roja, desataron en mí, mis más bajos instintos. Incluso el olor que desprendía era alucinante. Ese olor a perfume dulce y atrayente, que hace que pierdas el norte y solo te apetezca besarla.
    
    La situación se puso a mi favor, y aunque no me considero un valiente, la ayude a evitar una situación embarazosa ofreciéndole mi asiento. Ella un poco desorientada todavía, accedió a ocuparlo y sin darme cuenta, estábamos tomando un café en una terraza, y luego comiendo juntos. Esto era increíble, había faltado al trabajo y estaba comiendo con una mujer de bandera. No podía hacer otra cosa que imaginármela sin ese traje chaqueta, desnuda y entre mis brazos. Eso ...
    ... era superior a mis fuerzas, mi excitación era máxima. Nunca me había sentido así, y me avergonzaba el que ella se pudiera dar cuenta de que mi único pensamiento era el de follármela sin límites.
    
    El camarero llegó con los postres, y a Lidia se le cayó la cucharilla. Al inclinarse a recogerla, el olor de su perfume invadió mi espacio vital y mi instinto me llevo a besarla. Cuando mis labios encontraron los suyos algo estallo en mi interior, nuestras lenguas se fundieron en un baile húmedo y caliente, que hizo mi excitación aún mayor. Sin tiempo casi ni para pagar la cuenta, salimos corriendo hacia el primer hotel que encontramos. Y en la habitación, no me acuerdo ni del número, empezamos a desnudarnos.
    
    Yo no podía más que mirar su fabuloso cuerpo, esos muslos fuertes, esos pechos voluptuosos que producían unas curvas increíbles en la silueta de aquella maravillosa mujer. La observé todo lo que pude, quería disfrutar de ese momento porque en mi interior algo me decía que nunca más volvería a tener una situación igual. Y entonces todo comenzó…
    
    Lidia se abalanzó hacia mí, me dio la vuelta y frente al espejo, bajó su mano por mi vientre hacia mi polla. Yo veía en el espejo como la mano se deslizaba hacia mi miembro, sus dedos largos, con las uñas pintadas en un rojo brillante se acercaban sin titubeos a mi erecta y excitada polla. Al llegar a tocarla algo se quebró en mi interior, perdí la noción del tiempo, nunca había sentido nada igual y en ese momento lo supe, estaba ...
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