1. El principio del fin


    Fecha: 13/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Avariciasex, Fuente: CuentoRelatos

    ... gimió de placer y con voz entrecortada dijo…
    
    -Pensé que nunca lo ibas a hacer, no la saques simplemente muévela un poco.
    
    No podía salir de mi asombro, por primera vez una mujer me pedía que le hiciera algo sin avergonzarse, por primera vez estaba en un juego sexual donde yo no era el que marcaba las reglas ni las pautas, por primera vez, solo tenía que dejarme llevar y disfrutar.
    
    De repente note como Lidia empezaba a gemir en silencio, y como empezaba a mover su cuerpo de delante hacia atrás. Esto hacía que mi lengua se introdujera aún más en su coño, hasta que de repente Lidia empujó fuertemente su cuerpo hacia atrás, y yo al notarlo empuje también mi cara más hacia su coño, sus gemidos ya no eran tan silenciosos, y en mi boca volvía a sentir como Lidia se estaba corriendo y aunque prácticamente yo no podía ni respirar, el placer que estaba sintiendo en mi interior hacía que no me importara. Ya prácticamente no me quedaba aire en los pulmones cuando Lidia separó su cuerpo de mi cara y entre risas dijo…
    
    - Lo siento, pero es que me ha gustado mucho, y no he podido parar.
    
    En ningún momento pensé que todo lo que estaba viviendo, estaba creando en mi interior una adicción a esa mujer. Yo solo pensaba en disfrutar, mis más bajos instintos afloraban, me sentía como un animal en celo. Incluso en esos momentos hubiera defendido mi territorio con violencia.
    
    Separé mis labios de su piel, y me puse de pie, observando todo aquel cuerpo que estaba ante mí. Me gustaba ...
    ... todo, incluso el hecho que no se hubiera quitado los tacones todavía. Era una imagen inolvidable, esa mujer a cuatro patas en el borde de la cama, parecía una obra de arte, no sabía si follármela o simplemente sentarme a observar todas sus curvas. Un tatuaje muy sensual se dibujaba en su espalda, eran dos alas de ángel desplegándose al viento y entre ellas su nombre. Y verdaderamente ese tatuaje era lo que significaba, pues Lidia era como un ángel que me estaba abriendo las puertas del paraíso.
    
    Cuando mi vista estuvo satisfecha, puse mis manos en su cintura, y me acerqué a ella, introduciendo suavemente toda mi polla en su coño. Empecé a moverme lentamente, aunque mi cuerpo y mi mente me pedían más caña, el miedo a que no le gustara era superior, por lo que me contenía las ganas de follármela como un animal. Lidia supongo que se dio cuenta también de que me estaba reprimiendo y dijo…
    
    - En esta posición me gusta más duro, más violento. Si quieres seguir follando tienes que hacerlo mejor.
    
    Esas palabras fueron como una liberación, mis movimientos empezaron a ser más bruscos y profundos. Con mis manos en su cintura la agarraba fuerte y la empujaba hacia atrás, introduciendo mi polla hasta lo más profundo de su ser. Mis movimientos casi rozaban la violencia, nunca había follado así, la excitación era tal que no pude aguantar lo que a mí me hubiera gustado, y me corrí sin poder evitarlo. Noté como todo mi cuerpo empujaba para expulsar mi semen en el interior de Lidia, el ...