1. El principio del fin


    Fecha: 13/03/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Avariciasex, Fuente: CuentoRelatos

    ... enganchado a esa mujer.
    
    Ella pareció darse cuenta también de que me tenía en sus manos y empezó a masturbarme. Al poco tiempo y sin saber cómo, note húmedo y calentito mi miembro. Esa humedad caliente estremecía mis piernas. Al mirar hacia abajo, vi como Lidia tenía mi polla en su boca. Era un placer increíble notar como sus suaves y carnosos labios, acariciaban mi miembro entre espasmos de placer. Ella levanto su mirada y al ver esos precioso y enormes ojos negros, no pude soportarlo más y me corrí. Fue una situación extremadamente erótica. Mi semen inundo su boca, ella apretó los labios aún más y no dejo caer ni una gota. Esa mujer era una Diosa, lástima que todo hubiese durado tan poco.
    
    Pero no fue así y aunque yo ya me había corrido, Lidia no dejo de acariciarme lentamente mi polla con su lengua y sus manos. En ningún momento tuvo prisa, y supo hacerlo suave y sensualmente, hasta que de nuevo mi excitación produjo otra erección. Entonces se separó de mí y se puso en pie, se quitó el tanga negro llevaba puesto, y se sentó en los pies de la cama. Al tumbarse en ella y abrir sus piernas, yo no pude evitarlo me acerqué y comencé a lamer esa vulva enrojecida y húmeda por la excitación.
    
    Nunca había lamido un coño así, más que chupar lo que estaba haciendo era besarlo, es decir, me lo estaba montando con su coño. Quería besar todos los rincones de ese majestuoso pozo de placer y quería hacerlo lentamente, para poder así recordarlo el resto de mi vida. Los movimientos ...
    ... de mi lengua coincidían con los temblores de su vientre y eso me excitaba al máximo. Cuando llegó el momento, ella me cogió por la cabeza y me acerco más hacia su vagina, cerró sus piernas y sin quererlo me encontraba en el paraíso encerrado entre sus piernas, sus manos y su coño. Noté como Lidia se corría en mi boca, y eso me encantaba, me hacía sentir vivo, ya que yo una persona que nunca había salido del más insignificante anonimato, estaba haciendo sentir placer a esa espectacular mujer…
    
    Después de sentir como Lidia llegaba al orgasmo, no quise separarme aún y como ella me hizo antes, seguí besando y lamiendo su coño. Quería excitarla de nuevo para poder follármela. Besaba su apetitosa vulva, su vientre, sus muslos… Ella me miraba y me acariciaba el pelo, mientras sonreía de placer. En aquel momento hubiera hecho cualquier cosa que me hubiera pedido, y así fue, movió sus labios y me dijo
    
    - Espera, me apetece que me beses otro lugar de mi cuerpo.
    
    Yo me retire un poco, y Lidia se levantó, se dio media vuelta, y apoyo sus rodillas en la cama. Al inclinarse dejo ante mi cara, su espectacular culo. Yo me acerqué y empecé a besar todo aquel manjar puesto ante mis ojos. Chupaba como nunca antes lo había hecho, intentaba hacerlo lo mejor que sabía, quería impresionarla, quería que ella sintiera lo mismo que yo estaba sintiendo. Situé mi boca un poco más abajo y volví a sentir su coño húmedo en mis labios, saqué la lengua y se la introduje lo más adentro posible, Lidia ...
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