1. SECUESTRADA (2)


    Fecha: 04/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: noespabilo, Fuente: SexoSinTabues

    ... labor al obligarme a apretujarme contra el chico, que ahora descansaba su cabeza sobre mi hombro, resbalando sus lágrimas por mi pecho. Dos de los fornidos ayudantes nos sujetaron para que no nos diéramos un golpe al elevar nuestras piernas. Quedamos colgados cabeza abajo. Nos elevaron. Sentía un extraño calor que salía de mi coño y caía por la unión de nuestros cuerpos hasta llegar a la barbilla, la cara, la boca. ¡Era pis! El pobre chaval se había meado de miedo dentro de mi coño y rebosaba bañando nuestros cuerpos. Lo peor fue que yo tampoco pude evitar mearme encima. El chorro disparado contra los muslos del chico, caía después en forma de una autentica lluvia dorada. Prestar atención a esto me evadió de lo que sucedía a nuestro alrededor. Todos los fantasmones se habían congregado alrededor de la piscina y al ver cómo caía la orina de nuestros cuerpos aplaudieron estruendosa y ensordecedoramente debido a las características acústicas del recinto. La cadena que nos sujetaba nos elevó por encima de las cabezas de los asistentes para deslizarse y colocarnos sobre la piscina. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. ¡Aquellos bestias querían ahogarnos! Mi temor se confirmó. ¡Nuestros cuerpos bajaron hasta llegar al agua y nos sumergieron! Nos movíamos como posesos intentando sacar nuestras cabezas del agua para respirar. Las convulsiones de nuestros cuerpos provocaban un chapoteo que despedía agua por los bordes, mojando a los asistentes. Pasados un tiempo, que se me hizo eterno, ...
    ... nos sacaron y entre toses pudimos evacuar el agua de la boca y nariz. Pero algo me sorprendió. El chico me penetraba con fuerza. Su pene había engordado. Estaba pensando en esto cuando, de nuevo, nos sumergieron. Esta vez más rápidamente, dejándonos caer totalmente dentro del estanque. El pánico me dominó. Creí llegado mi final. En unos segundos vi pasar por mi mente toda mi vida. Como fotogramas a gran velocidad pero con una gran cantidad de detalles. La extracción fue más rápida. Al tomar aire sentí una descarga en mi matriz… El chico había eyaculado. Un grito gutural, dramático, desesperado del pobre muchacho lo confirmó. Y se echó a llorar gritando y moviéndose desesperadamente. Yo me sentía rara. El miedo había desaparecido. No temía a la muerte, ni al dolor… A nada. Me sentía como un tronco viejo. Era una sensación extraña. Nos bajaron, desmontaron los arneses, nos colocaron los pañuelos en los ojos y al salir oí la voz ronca, metálica, que explicaba lo que allí había ocurrido. Lo que habían hecho con nosotros. — Durante el periodo más álgido de la Revolución Francesa, los tribunales populares condenaban a aristócratas y componentes del clero a muerte. A los sacerdotes los obligaban a casarse y si se negaban, los casaban, a la fuerza, por este procedimiento, uniendo curas y monjas, forzando la cópula y la consiguiente eyaculación en el sexo de la monja. Esta escena que habéis presenciado, se repetía con frecuencia en Paris, sumergiendo a las parejas en el Sena Y como ...
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