1. De vacaciones con las primas del pueblo


    Fecha: 12/07/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... el agua mojaba sus pechos, en los que el frío hacía erectar sus pezones. Seguía bajando hasta mojar su coñito totalmente depilado (es evidente que se había depilado para su llegada, pensó) y bajando finalmente por sus largas piernas.
    
    - ¡Primo! – exclamó ella al ver que de entre sus manos se escapaba un pene totalmente erecto.- Soy tu prima. – le dijo al enmudecido chico.
    
    - ¿Mi prima? Tu has venido a calentarme. Y lo has conseguido. – dijo acercándose lentamente a ella, cachondo perdido.
    
    - ¿Quieres ensartar a tu propia prima con esto? – dijo ella agarrándole el pene con una mano.
    
    Fran se retorció de placer. Elena lo miraba seductoramente, aunque él tenía la mirada clavada en sus preciosas tetas. El chico no perdió el tiempo y puso sus manos en la cinturita de su prima, aunque pronto la mano izquierda bajó hasta su trasero y la derecha subió hasta las tetas, con las que hizo lo que quiso.
    
    Ella siguió acariciando el pene y con la otra mano hizo lo propio con los testículos, demostrando que, además de cortarlos, también sabe darles placer.
    
    - ¿Qué pasaría si ahora entrará mi madre? – susurró Elena.
    
    - Me da igual. – respondió Fran.
    
    Luego cerró los ojos y acercó su rostro lentamente al de Elena hasta que encontró sus carnosos labios. Sus lenguas se entrelazaron mientras sus manos seguían trabajando, las de ella subiendo y bajando el prepucio lentamente y amasando los testículos con delicadeza. Las de él, recorriendo despacio la totalidad del cuerpo ...
    ... femenino.
    
    Sin embargo, de un momento a otro el sueño de Fran se convirtió en pesadilla, porque su prima levantó la rodilla impactando brutalmente con los testículos que un segundo antes acariciaba. Pudo sentir el gemido de dolor dentro de su boca y cómo la lengua de su primo se paralizaba. También pudo notar como el pene empequeñecía en su mano. Los ojos de Fran la miraban perplejos, sin separar su boca de la de Elena, totalmente en shock, con la duda de si había sido intencionado o un accidente y la esperanza de que no haya sido tan fuerte como le había parecido.
    
    Fran permaneció dos largos segundos en shock a la espera del retardado dolor, pero cuando este comenzaba a aparecer, Elena confirmó su intencionalidad repitiendo el rodillazo con idéntica fuerza, aunque a él le pareció diez veces superior. Por fin reaccionó, aunque solo para desplomarse en el suelo encharcado con un profundo y agónico gemido.
    
    - Eres un degenerado, lo que ibas a hacer con tu propia prima es asqueroso. – le dijo Elena.
    
    Él quería insultarla o pedirle explicaciones, pero de su boca solo salían quejidos por un dolor que nunca antes había sentido y que además de en los testículos, subía por el vientre.
    
    - Mi madre siempre diciendo que aquí hace falta un hombre, pues no sé para qué, si no he visto cosa más patética en mi vida. – dijo Elena enjabonándose con tranquilidad.
    
    Fran la miraba fascinado por su cuerpo, pero estaba totalmente inutilizado como hombre.
    
    - Eso no se hace …. – dijo entre ...
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