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Pablo y Mariano follando con Fernando
Fecha: 24/08/2020, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... intencionado, pero me constreñí un poco. Me quedé paralizado mientras un escalofrío recorría todo mi cuerpo. No sabía bien lo que estaba pasando, nunca me había sentido de esa manera antes. No podíamos movernos, pues había gente cerca. Yo estaba muy nervioso, totalmente cortado, y empecé a sentir que el pene de Mariano se empezaba a endurecer detrás de mí. Y como hacía calor, e íbamos de pantalón corto sin calzoncillos y sin camisa, pues estábamos en pleno verano de Río a comienzos de diciembre, se humedecía todo contacto. Traté de apretujarme hacia adelante, junto al follaje, pero el ruido que eso hacía me hizo desistir de la idea. El cabrón de Mariano no salió del lugar, a pesar de mis quejas. Al volver atrás, sentí que encajaba el culo exactamente con su pene, que ahora ya estaba duro como una barra de hierro. — ¡Mierda! ¡Eres un hijo de puta, Mariano! ¡Sal de aquí, mierda! —dije, intentando mantener las apariencias y no mostrar que aquello me estaba gustando. Él se puso junto a mi oído y susurró por lo bajito: — He entrado aquí sin querer, pero es tan bueno estar tan cerca de ti, Pablito… si insistes, me voy... Mientras hablaba, el cabrón se cogía de mi cintura y restregaba su pene duro contra mi culo. Como me quedé inmóvil, sin saber qué hacer, él estiró el brazo y agarró mi pene, que estaba casi perforando el short. — Si estás disfrutando, zorro…, lo tienes también duro ¡joder!, vamos a jugar un poquito... Yo, ya impotente para aguantar aquella ...
... tensión, me rendí y empiné el culo contra su polla, arrancando un suspiro profundo de satisfacción en Mariano, que se me puso a refregar de forma más intensa y a la vez cariñosa su polla por todo la raja del culo. Ya estaba totalmente caliente y con aquel calor, el olor a sudor, y a aquella sensación de sentir el pene duro de mi primo restregándose contra mi culo hizo que yo eyaculara sin siquiera tocarme. ¡Tuve que cuidar mucho para no hacer ruido! Él se puso a eyacular de inmediato con grititos amagados. De repente se oían más ruidos entorno de donde estábamos. Por suerte, el juego había terminado, la gente salía del escondite para ir a la casa y bañarse antes de volver a comer. — Te gustó, ¿eh? Mañana estaré de nuevo por aquí para jugar contigo un poco más, si quieres. Voy a venir y espero que quieras y te me acerques. Dijo esto y me besó y, antes de que yo pudiera decir algo, salió corriendo hacia su casa. Me quedé allí, sucio de esperma en la parte delantera y en la parte trasera de mi short, pensando cómo llegar a la casa, que estaba a unos 50 metros de donde me hallaba yo, sin despertar sospechas. Conseguí llegar a la casa sin que nadie me viera. Lavé mi pantalón corto en el baño para no despertar suspicacias, pero fue difícil pasar aquella noche. Pensaba a toda hora en aquel momento, sintiendo el calor del cuerpo de Mariano contra el mío, sintiendo la presión de su polla, pasando de arriba abajo y de un lado a otro. Creo que notaba unos cinco puntos en mi culo ...