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44.3 La familia
Fecha: 25/08/2020, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... el cielo y tengo más para ti. –golpeó con su polla mis piernas. No pude evitar reír y sujetarle del cuello para lamerle el sudor -Ten cuidado con los ángeles, recuerda que al más bello Dios lo tuvo que expulsar del cielo. –él sí que era divino y adorable. Sentía que mi amor, aplacado durante tantos años, se agrandaba hasta ahogarme de felicidad y deseo. Nos fuimos a duchar y mi muchachón seguía empalmado. Le miré divertido como le palpitaba la polla. -Ves, mi pene no quiere que te vayas. -¡ooh!, como me hacía reír ahora, abrí el agua fría y le enfoqué, protestaba y quería taparse su miembro en un acto reflejo. Wes había terminado su trabajo y mi maleta estaba cerrada, la tuve que volver a abrir para coger un slip limpio y camisa y fuimos hacia la salida. Volvimos dejando la maleta en el hall para despedirme de sus abuelos y Borja. Nos esperaba un coche en la puerta trasera que conduciría Gonzalo, y media hora más tarde estábamos en St. Pancras esperando la salida de mi tren. Tuvimos tiempo para tomar un té y permanecer conversando un rato. El lunes o martes tenía que viajar a España, le pedí que visitara a mis padres. -¿Habrán olvidado lo que te hice? A tu madre la tengo miedo y además se trata últimamente mucho con mi abuela y eso nunca puede ser bueno. –hablaba con una mueca de risa en su cara. -¡Jo! Gonzalo, siempre te han querido pero su hijo soy yo. –le miré con una súplica muda. -Los visitaré, aunque tengo poco tiempo, quiero volver en el día ...
... y ahora, para mí, la prioridad eres tú y ocuparme de que estés conmigo lo más pronto posible. -Les encantará verte, los tengo algo olvidados. Tuvimos que despedirnos con un largo abrazo que ninguno de los dos quería ser el primero en romper. La hora larga de viaje me dedique a soñar, y también a eliminar los malos presentimientos que tenía. Hacía un año que conocí a Nicolás, precisamente por las fechas de la Semana Santa cuando estuvimos en Dublín y luego mi amiga me invitó a visitarla en Bristol. Un año en el que habían tenido lugar muchos acontecimientos, importantes para mí, desconocidos para el mundo. Faltan dos meses para que se cumpla un año del día que comenzó a cambiar mi vida, y había vuelto a tener un giro de ciento ochenta grados. Todo lo que en aquel momento resultaba imposible ha ocurrido, aunque para ello haya tenido que dejar alguien de existir. ¿Qué ideas pasarían por la cabeza de mi querido Ál en sus últimos momentos? ¿Por qué su empeño en unirme a Gonzalo cuando él faltara? Le había pedido a Borja que cuidara de mí, y me alegro de que no leyera el informe que al final ha resultado. Nunca sabré los propósitos que le guiaron y sinceramente pienso que serían lo más honestos posible y deseando lo mejor para los que quedábamos aquí, pensar otra cosa sería miserable, no pudo decirme todo lo que quería, pero me pidió que cuidara del hombre que quiso sobre todo lo demás. Tenía mis flores frescas y una nota de Ray con los gastos que tenía que ...