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Sensaciones con carácter retroactivado
Fecha: 29/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos
... posibilidades me dijo que me marchara a casa. – Mucha suerte tuvo el cabronazo, la tía era carne de cañón – dijo Asensio. – Lo que a ti te jode es que no habértela tirado tú. – Si no lo hice es por la sencilla razón que tenía una piba a punto en ese momento, de hecho nos encaminábamos al catre y no me podía duplicar – contesto airado Asensio. – ¿Subieron? – pregunto uno de ellos. – No, de hecho el sereno me dijo que paso delante de recepción muy tarde con un vestido ceñido y desbragada. – ¿Entonces donde…? – El sereno dijo que Confuncio cerró el bar como el alma que se llevara el diablo y bajaron a la playa, justo debajo de la escalera, junto a la papelera vio como la empotraba, dijo que ella se levantó la falda, se tumbó y se regaló abriendo las piernas, añadió que fue una copula rápida, Confuncio nada más dar unas cuantas embestidas ya lefó dentro. – Ya ves Serpiente te levantaron una morra en tus narices – dijo el camarero a Asensio. – Ya te digo, mala suerte, pero os aseguro que caerá tarde o temprano… – dijo Asensio. – No te quejes Serpiente, te ganaron por la mano, pero también bajaste a esa hembra al pilón, y sobre los planes de esa casada que viene con su marido ¿qué tal? – Mañana tenemos excursión de Quads, su marido no viene, ella no sabe conducir, está a punto… – Se te nota algo enojado por la piba de ayer, casi que la prefieres, que me aspen si no es así. – Todo a su tiempo, aunque no vas mal encaminado, le tengo ...
... ganas. Elvira estaba tumbada en la playa, necesitaba ese descanso; su figura estilizada, de piernas largas y culo apretado y musculoso hecho a base de gimnasio, junto con los pechos comprados a un cirujano de prestigio le daban seguridad. Siempre había sido guapa, morena, de ojos expansivos y sonrisa reciproca que le daban ese toque sensual. Se sentía más relajada, la noche había sido larga, con retraso, estaba poseída de ganas de evadirse, por eso nada más llegar se había enfundado un vestido que se le pegaba como una capa de cebolla y resaltaba su figura, ni tan siquiera se puso bragas fue a saco a buscar una polla, la que fuera. Bajo al bar, ante la mirada atenta de un bobalicón tras la recepción, para eso están los serenos, para quedar como pasmarotes, chusma. Se encontró con un chulapo y una chica que se besaban, el joven de la barra al poco tiempo se fue, solo le quedaba el ordinario barman con bigote al estilo militar, por descartes y mal que le pesaba lo eligió; se sentó y dejo entrever sus muslos; al servir la bebida temblaba, al final fornico con él en la playa, como una puta; el muy imbécil quería subir a la habitación, le dijo que no y el muy cursilón le dijo que podían ir a ver la luna en la playa. Se regaló, la montó, noto sus bufidos al poco rato, ni siquiera se dejó morrear; le vació a las primeras de cambio, ella también se vino. Elvira se encontraba aburrida, mirando el espectáculo de animación, contaban chistes, bailaban… era el colmo de la ordinariez, la gracia ...