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Sensaciones con carácter retroactivado
Fecha: 29/08/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos
... y el desparpajo, esa sobreexposición del personaje según pensaba Elvira daban vergüenza ajena, solo apta para chusma. Serpiente era el seudónimo de Asensio; mulato de piel y tatuado con reptiles en casi todo su cuerpo, nacido en Sumbaya no sé sabe de forma exacta su edad ya que no fue registrado hasta años después, aunque a tenor de su físico podría estar alrededor de los treinta. Gastaba pantalones que le marcaban paquete, era inquieto, ágil y sigiloso como el apodo que llevaba; sus gestos eran enérgicos; se jactaba de ser un macho de los de verdad, curtido por sus propios medios. Esa misma noche invito a Elvira a participar en el Karaoke recibiendo un “no” por respuesta. Herido su orgullo de macho, sabedor de la noche anterior de los hechos acontecidos palurdo del barman le lanzó una mirada transversal inquisidora provocativa, al mismo tiempo que cantaba a todo pulmón en el karaoke, era como si dijera “tarde o temprano CAERAS”. Serpiente ultimaba los detalles, el calor era sofocante, los quads aguardaban a los excursionistas, dos ayudantes pasaban lista a la pequeña expedición. Serpiente de pie, tensionado, con porte marcial se ató un pañuelo a la frente al estilo nipón kamikaze, sus gafas oscuras le daban más carácter, el pantalón ceñido marcando paquete. En un alarde de protagonismo se dirigió a Elvira, con un “todo correcto”, no sabiendo muy bien Elvira a que se refería, y es que a veces en el habla de Serpiente obviaba los pronombres. En cuanto se hubo ...
... cerciorado que el grupo estaba completo prosiguió dando órdenes de arranque a los ayudantes formando un pequeño grupo los tres. – Tú vas delante, el detrás, yo controlo el medio del grupo, ¿recibido? Al llegar a las lomas doy rodeo para controlar los accesos, están bajo nuestra responsabilidad, yo llevo en mi trasera la señora que no sabe conducir. – Recibido Serpiente, en las lomas descansamos el grupo y tú vas a controlar los accesos, allí puedes dejar la copiloto… – dijo uno de los ayudantes. – Eres nuevo veo, tu amigo lo pilla mejor que tú, la señora vendrá conmigo – dijo al mismo tiempo que se tocaba los testículos. –Solo quiere algo de tiempo para trajinársela –dijo jocoso el otro compañero. Serpiente, en un gesto enérgico levanto la mano apunto al frente y gritando a pleno pulmón dijo, ¡¡VAMOS TODOSSS!! Abrió gas a fondo levantando polvareda, su melena ondeaba, tras él iba la acompañante, una señora algo muslona, con pechos centrifugados, muy aposturada pensaba Elvira, la cual la había visto la noche anterior en el karaoke, una más del club de admiradoras; no era muy alta, melena oxigenada, ojos oscuros, parecía mujer envasada al vació; acoplada a la espalda de Serpiente, su marido estaba apoltronado en la piscina. Elvira junto con el ayudante cerraba el grupo, Serpiente se puso a la par de ella, su mirada era de magreo ocular, al volverse ella hijo el gesto de masturbarse, a la vez aceleraba a fondo blandiendo y apuntando con la mano derecha que se desviaba, ...