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Creí que había violado a mi cuñada hasta que volvió por más
Fecha: 30/08/2020, Categorías: Gays Autor: sensurado75, Fuente: CuentoRelatos
... alcanzara ella de un salto salió de mi cama y empezó a correr por mi cuarto, sin acordarse que lo único que llevaba puesto era uno de esos pantis cacheteros con transparencia que delineaba muy bien sus grandes caderas y sus hermosas nalgas y que dejaba entre ver una vagina grande y carnosa y una camisa que acentuaba sus grandes senos y que yo ya me había dado cuenta desde hace tiempo que ella utilizaba para dormir. Yo la conocía desde los 14 años como la niña gorda de la casa, su aparente obesidad era la causante de su poca autoestima y de la burla de sus esbeltas hermanas que utilizaban esto para humillarla cada vez que peleaban, sin embargo, 5 años más tarde, después de su desarrollo, era toda una mujer, alta, de cabello negro ondulado, de unos hermosos y grandes senos, una pequeña cintura y unos gruesos y largos muslos, era dueña de un cuerpo voluptuoso que contrastaba con su carita de niña inocente. Por supuesto que yo me quede pasmado con semejante cuerpazo que por varios años ella había ocultado debajo de su uniforme de colegio y que ahora a solas en mi habitación, sin quererlo me lo exhibía de forma inocente, provocándome una enorme erección de la cual ella se dio cuenta y sé que también se dio cuenta de la forma en que yo la miraba. Cuando ella cayó en cuenta de esto corrió nuevamente para mi cama, se acostó bocabajo y puso el control remoto debajo suyo para que yo no se lo pudiera quitar mientras intentaba taparse nuevamente con la cobija, pero yo la ...
... alcancé y evité que cumpliera con su cometido y sin ninguna otra intensión más que la de quitarle el control remoto empecé a manosearla y a tocarle los senos. Poco a poco en medio de este juego me deje llevar por mi excitación y empecé a moverme encima de ella como si la estuviera penetrando, haciéndole sentir toda mi erección en medio de sus hermosas y grandes nalgas mientras que ella intentaba detenerme poniendo sus manos en su cola e inevitablemente sintiendo mi vergota en sus manos al mismo tiempo que me decía: —¡no Cesar no haga eso! Pero yo ya no me podía detener, entonces ella en un intento de parar todo esto, se dio la vuelta para oponer resistencia de frente, pero lo que logró fue que yo me metiera de cabeza entre sus piernas y empezara a chupar su provocativa y grande vagina por encima de su panti, ella puso sus manos como tratando de detenerme, pero mi ímpetu era tal que ella no lo podía evitar mientras yo me comía su vagina por encima de su ropa. Poco a poco sus negativas se fueron confundiendo con unos gemidos que lo único que hacían era excitarme mucho más, entonces, mientras chupaba su cuquita por encima de su panti, metí mis manos bajo su camisa y empecé a manosearle sus grandes, firmes y suaves senos, así que ella ya no sabía si evitar que se la chupara, o que la manoseara, mientras que en medio de unos pequeños gemidos me decía: —¡no cesar aj, aj, aj no haga eso! Después de esto tomé el control de la situación y en un rápido movimiento y con algo ...