1. Creí que había violado a mi cuñada hasta que volvió por más


    Fecha: 30/08/2020, Categorías: Gays Autor: sensurado75, Fuente: CuentoRelatos

    ... lo sacaba todo para que sintiera cada centímetro de mi pene dentro de ella.
    
    En ese momento ella había dejado de luchar por el control remoto y en un intento de luchar por el control de su cuerpo me dijo entre gemidos:
    
    —¡ay Cesar ya no más! y ahora ¿qué le voy a decir a mi novio?
    
    A lo cual yo le conteste:
    
    —Pues le dices que fue una violación.
    
    Decirle eso, fue como haberle prendido el turbo a mi cuñada, tal vez ella tenía algún fetiche con eso, no sé, pero si antes se había entregado por completo, esta vez abrió sus piernas de par en par dándome todo el permiso para que la penetrara, así que ella no pudo hacer más que dejarme entrar y dejar que yo, el esposo de su hermana mayor, le pegara tremenda culeada.
    
    Yo me sentía como un depredador que se comía a su indefensa presa, mientras ella con sus ojitos cerrados me rodeaba con sus enormes muslos y me abrazaba con sus tiernos brazos al tiempo que yo le daba verga por su deliciosa vagina mientras le daba besos en la boca, mordisquitos en sus pezones, acariciaba sus largos y gruesos muslos y pasaba mi mano por su vagina solo para sentir como mi pene entraba y salía de su cuquita y para explorar de vez en cuando su ya empapado esfínter anal
    
    Cada cosa que yo hacia la excitaba mucho, al parecer no tenía mucha experiencia en el sexo, a pesar que su novio la invitaba a salir a cada rato, sin embargo aprovechaba yo esta situación para volverla loca de excitación.
    
    Ella me tomo fuertemente de las nalgas ...
    ... empujándome hacia ella, como pidiéndome más, mientras los chasquidos que salían desde su vagina, se confundían con el palmoteo de nuestras pieles chochando, y sus gemíos llenaban mi habitación a pesar que ella se reprimía para que no nos escucharan en toda la casa.
    
    Cuando ya llego la hora de venirme, me apoyé en mis puños y empecé a darle más duro, sus grandes senos se movían al ritmo de mis envestidas, mientras ella se mordía sus labios hinchados, su carita de adolescente excitada me hacían sentir como una bestia carnal que destazaba a su pequeña presa, sutilmente le anuncié que ya me iba a venir mientras que ella con un movimiento de su cabeza me dijo que si, así que entre gemidos nos vinimos en un gran orgasmo húmedo y delicioso, pero por nuestro bien, en medio de lo posible tuvimos un orgasmo silencioso.
    
    Yo no podía parar de eyacular, yo sentía como si litros y litros de semen salieran de mí y quedaran en la vagina de mi cuñada quién aún seguía revolcándose de placer debajo de mí con sus piernas abiertas de par en par aferrándose fuertemente a mi espalda disfrutando de los espasmos de mi pene derramando gran cantidad de semen entre su vagina.
    
    Mientras ella terminaba de sentir su orgasmo, yo me quede dentro de ella hasta que sintiera el último espasmo de mi pene.
    
    Después del éxtasis, nos quedamos acostados uno al lado del otro, en un profundo silencio, escuchando solo nuestras respiraciones agitadas, mientras yo sentía la sudorosa piel de sus caderas junto a la mía y ...
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