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Creí que había violado a mi cuñada hasta que volvió por más
Fecha: 30/08/2020, Categorías: Gays Autor: sensurado75, Fuente: CuentoRelatos
... meditábamos lo que acababa de pasar. Rato después, ella lentamente se levantó y empezó a buscar sus pantis, los cuales yo no sabía en donde habían quedado, evitándome y haciendo como que yo no existía buscaba por toda la habitación pero no los veía, al darme cuenta yo de la situación y para demostrarle que había sido algo fortuito también me levanté a ayudarle a buscar y en ese preciso momento mi cuñada se agacho para buscarlos debajo de la cama, literalmente se puso en cuatro para poderlos encontrar. Ahí estaba yo viendo a mi cuñada desnuda de la cintura para abajo, gateando por toda mi habitación buscando sus cuquitos para poder salir del cuarto con algo de dignidad, lo cual me provoco nuevamente una gran erección y me motivó a simular que también se los iba a ayudar a buscar solo con la intención de ver este espectáculo más de cerca Cuando por fin los encontró debajo del armario, muy al fondo, se agacho más para poderlos alcanzar y ahí fue cuando no pude más, y aprovechando esta nueva posición me hice detrás de ella con la intensión de hacerle el amor otra vez. Ella me dijo en un tono imperativo: —No más cuñado, esto no va a suceder otra vez. Haciendo un esfuerzo por alcanzar sus pantis se estiró nuevamente respingando nuevamente su colita y despertando en mí los más bajos pensamientos. Yo intente tocarla nuevamente pero ella se resistió fuertemente y me dijo: —¡no más! Cuando volvió a insistir en alcanzar su ropa interior quedo en una ...
... posición en la cual yo podía ver ese divino tesoro que mis dedos habían estado dilatando, encerrado en medio de esas dos hermosas y grandes nalgas, me encantaba ver esos pelitos que rodeaban su orificio, así que no me aguante la tentación y le di una mordida en uno de sus glúteos muy cerca de su esfínter anal y provocando en mi cuñada un delicioso gemido que me invitó a seguirle estimulando su colita. Empecé a manosear sus grandes senos y a meter mis dedos en su colita mientras ella me preguntaba. —¿Por qué hace eso cuñado? Yo le conteste: —qué pena cuñada pero es que usted esta muuuy buena. Y acertando nuevamente dándome cuenta que a mi cuñada le gustaba que le hablaran sucio me deje poseer nuevamente por el animal que llevo dentro y aprovechando la actitud sumisa de mi cuñada la penetre por detrás con la intensión de hacerle el amor ahora de perrito. Mi cuñada no pudo decir más que: —aj, aj, aj, aj. Yo desde atrás solo podía disfrutar de la hermosa visual de sus hermosas nalgotas y su pequeña cintura, mientras le acariciaba los senos e incluso metía mis dedos en su cola, ya que esta se abría como invitándome a entrar, al tiempo que ella desde adelante me miraba como preguntándose, que era lo que yo le hacía. Estábamos en pleno acto cuando se escucha salir a alguien de algún cuarto, sus pasos se acercan a mi habitación así que tuve que bajar el ritmo de mis envestidas, después entraron a la cocina y abrieron la nevera para buscar algo de comer ...