1. El gordo Lito


    Fecha: 04/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    EL GORDO LITO (Primera Parte) Son casi las seis de la tarde, es verano y el cielo poco a poco se va obscureciendo. Al fondo de un viejo y abandonado centro de esparcimiento, en unos baños abandonados, una preciosa morenita de unos nueve años de edad llamada Leila, está sentada al borde de un muro con el short y las braguitas bajadas hasta las pantorrillas y con el torso completamente desnudo. A su costado, un vulgar individuo de unos cincuenta años apodado “El Gordo Lito”, está completamente desnudo manoseando obscenamente los diminutos y erectos pechos de la negrita, mientras ésta, con una de sus suaves manitos, se deleita masturbando el duro y vigoroso miembro del depravado sujeto. La cándida y traviesa mocosa completamente erotizada, manipula incesantemente el cada vez más grande y rígido pene de Lito, su manito cada vez con más ligereza, no se cansa de subir y bajar corriendo y descorriendo el prepucio del sádico y libidinoso viejo. ( el miembro del regordete hombre era de un tamaño más que regular, sin embargo este tenía un desproporcionado grosor, coronado por una enorme y roja cabeza además de unos protuberantes testículos que le colgaban como melones ) Este, poniéndose ahora de pie frente a la niña, acerca la amenazante verga a la soflamada carita buscando los suaves y húmedos labios de Leila. Abriendo al máximo su cálida boca, Leila engulle no sin dificultad, el rígido miembro del licencioso marrano. Luego dándose mañas, coge con ambas manos su delicioso relleno y ...
    ... cerrando sus grandes ojasos negros, empieza a mamarlo y chuparlo con febril ansiedad. Los tiernos y empapados labios de la candorosa párvula, succionan y exprimen la inmensa mole de carne. Por su parte el rustico e impúdico Gordo, con fogosas movidas de pelvis y sosteniendo por los ensortijados cabellos a la arrecha mocosa, mete y saca con rapidez su pringado miembro de la babosa boquita de la niña. Esta, expeliendo abundante saliva: es embocada, atorada, atragantada, por esa robusta y tiesa verga que la penetra y viola oralmente sin compasión. Por momentos la pitusa morena presa de incontenibles náuseas, logra volteando su carita, librarse del bloque macizo de carne, que la sofoca incesantemente. Una y otra vez aquel membrudo y macerado falo, entra y sale de la golosa garganta de la niña expeliendo abundantes y jugosos fluidos, el desvergonzado Gordo con los ojos volteados: gime, aúlla, rebuzna cual animal desenfrenado, ante el delicioso y placentero cosquilleo que le provocan los tiernos y jugosos labios de Leila. Pronto el inmenso disfrute que la ardiente boca y lengua de Leila están produciendo en el robusto miembro, hacen sus estragos, llevando a Lito al máximo límite de los deleites que provocaron finalmente el inevitable orgasmo. Al instante potentes descargas de espeso y blanquecino líquido son vertidas en la garganta de Leila, quien volteando abruptamente su rostro retira sus labios de la vigorosa verga, que disparando copiosos fluidos de perlino semen golpean ahora la ...
«1234...8»