-
Forzada por mi suegro
Fecha: 29/10/2020, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hola, me llamo Elisa y por una debilidad mia mi suegro se aprovecho de mi, por lo que intenté no volver a verle en mucho tiempo, esto era dificil ya qué en navidades siempre ibamos a verles a su casa, pero en todo momento intentaba estar con mi marido para no quedarme a solas con él. Todo ha ido bien hasta febrero, fecha en la que mi suegro Roberto vino a Madrid a la Feria del Turismo, yo sabia que venía y procuré por todos lo medios que no se alojara en casa, pero mi marido Carlos me dijo que eso no era posible, y que no entendía porqué le tenía tanta manía. Nada más llegar Roberto me dio dos besos y me dijo al oido: R.- Ya veo que te has escapado mucho tiempo, pero ahora no vas a poder hacerlo. Yo sentí que mis pelos se ponían de punta y no supe como reaccionar. A la mañana siguiente mi marido se había ido a trabajar y mi hijo al colegio, por lo que me encontraba sola con Roberto y con su amenaza pendiente. Mi suegro salió de su habitación y fue a la cocina donde yo me encontraba. R.- Hola Elisa, ¿Estás preparada para disfrutar estos días? – Al decir esto no paraba de sonreir. E.- No vas a hacer nada conmigo, ni lo pienses. R.- ¿No quieres hacer nada conmigo? Está bien, lo acepto, pero tendras que hacer todo lo que yo te ordene o tu marido sabrá lo zorra que eres y como te gustó follar conmigo hace 5 años. E.- No serás capaz, se enteraría tu mujer también. R.- ¿Y qué? Ella vive de mi sueldo, tu crees que va a preferir creer ...
... tu versión y perder a la persona que le da de comer, o creerme a mi y pensar en lo puta que es su nuera. E.- Eres un cabrón. R.- Si, pero ve pensando que vas a hacer. Esta tarde le dirás a Carlos que vas a salir conmigo para enseñarme la zona vieja de Madrid, estate preparada para las 7 de la tarde y quiero que vayas con falda corta y blusa escotada. E.- No lo haré sinvergüenza. Roberto se fue y pasé todo el día pensando en lo que me había dicho, me daba miedo porque sabía que era capaz de decirselo a Carlos, por otro lado, pensaba en aquella noche en la que me folló y me ponía caliente, mi marido nunca lo había hecho así, es más, en todos nuestros años de matrimonio nunca me había follado el culo, algo que Roberto había hecho con fuerza y que yo había disfrutado como nunca lo hice antes. La duda de su revelación por un lado, y ese calor interno que sentía pensando en aquella noche por otro me hizo decidirme, por lo que a las seis de la tarde comencé a vestirme para salir, me probé todas las faldas y blusas que tenía, hasta que al final decidí ponerme un sujetador de encaje negro, unas braguitas tipo culotte y unas medias hasta mitad de los muslos, justo hasta donde llegaba la minifalda de cuero negro, la blusa era semitransparente, por lo que dejaba ver el sujetador debajo y a mi me pareció muy provocativo, estaba muy excitada, mi relación con mi marido no había sido muy buena últimamente, por lo que teníamos poco sexo y no ...