-
Forzada por mi suegro
Fecha: 29/10/2020, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... guiaba arriba y abajo para que yo le pajeara. Le miré a la cara y vi sus ojos cerrados disfrutando, eso me puso muy caliente y ahora fui yo quien tomo la iniciativa, me incliné sobre él y me metí su verga en la boca, la chupé despacio, mi lengua rodeaba su capullo y bajaba por el frenillo, eso hacía que él se arqueara y gimiese con cada lengüetazo que yo le daba, mi boca ya no podía parar, unas veces se tragaba la polla entera y otras chupaba el capullo con fuerza para darle más placer, yo notaba que él intentaba meter su polla hasta el fondo de mi garaganta, pero no me importaba, cuando giraba mi cabeza y veía sus ojos cerrados disfrutando y sus manos agarrándome del pelo empujando hacia abajo para que no parará, me ponía más y más caliente. El otro chico, que al principio había mirado sin hacer nada, ahora metía su mano bajo mi falda y urgaba entre mis piernas intentando apartar el culotte, se notaba su poca experiencia, por lo que Roberto le dijo: R.- Rómpele las bragas a esa zorra y fóllatela, no pierdas tiempo. Roberto iba conducindo por las calles de Madrid y al mismo tiempo no paraba de mirar por el espejo. El chico obedeció y tiró con fuerza de mi culotte, por lo que me izo daño, así que rapidamente y antes de que siguiese me lo quité y lo tiré al suelo del coche. Inmediatamente el chaval metió su mano entre mis piernas y comenzó a tocar mi coño que, a esas alturas, estaba totalmente empapado. No era muy experto, pero ...
... yo, inclinada y con mi boca en la polla del chico 1, abrí mis piernas al máximo para facilitar el acceso de la mano del chico 2. R.- ¿Te gusta lo que te he preparado verdad? Yo no podia hablar, tenía la boca ocupada en mamar bien la verga del chaval, mi boca no paraba de subir y bajar tragándome la polla una y otra vez. ¡Que rica sabía! Hacía mucho que no se la chupaba a mi marido, él es muy tradicional y no suele pedírmelo, y yo no lo hago para que no piense que soy una fulana. El chico 2 avanzaba mucho en sus movieminetos y ya estaba pajeando mi clitoris, por lo que mis gemidos comenzaban a ser bastante sonoros. Yo me giraba y subía mi pierna en el asiento del coche para que él tueviese mayor visión de mi coño y pudiese tocármelo mejor. Al hacer esto el chico se puso de rodillas y metió su boca entre mis piernas. ¡Joder! Que bien sentaba tener una polla en la boca y que alguien estuviese comiéndome el coño, no podía pedir más, mis gemidos ya no paraban. E.- Siiii. Cómeme el coño, así así. ¡Como me gusta! Ahhhh, sigue por favor. No me había dado cuenta, pero Roberto había parado el coche y estaba grabando con su teléfono toda la escena. R.- Si chaval, mira lo zorra que es, ahora follátela, lo está deseando, tírate a esa puta y haz que goce de verdad. Yo miré de reojo y vi que me estaba grabando, por lo que intenté parar, pero Roberto me dijo. R.- No pares y no se te ocurra decir que no vas a follar, harás todo lo que te ...