1. Malena 12


    Fecha: 31/10/2020, Categorías: Gays Autor: relator23, Fuente: CuentoRelatos

    ... refiere, en esa época yo estaba en celo y además infestada de hormonas por mi tratamiento.
    
    Lo peligroso para mí y para cualquier fémina, era que estacionarse al alcance de su poderosa, mágica y pecaminosa influencia, era lo más placentero que se puede imaginar y, por ende, era doloroso el separarse de él; en su proximidad te sentías cómoda, protegida y mimada a pesar que el tipo era un idiota (que ni hablaba) y perdías, momentáneamente, las barreras morales arraigadas en tu límbico.
    
    El parecía no ser consciente de su poder, pero sabía sacarle provecho al caos sensual que causaba a su alrededor.
    
    EL VIAJE
    
    El viaje lo hicimos en el asiento trasero de un taxi. La distancia que nos separaba parecía ser la óptima para que el alcance de su irradiación me saturara y me hiciera permanecer en un angustiante estado de excitación física y mental.
    
    Conversamos poco, pues sus respuestas eran monosilábicas y ésta característica suya, dificultaba la tarea de mantener una conversación normal con él.
    
    El chofer no paraba de hablarle y él solo le respondía con sonrisas y gruñidos. Yo me conformaba con sentirlo al alcance de mi mano y en más de una ocasión, no pude soportar las ganas de acercármele más y tocarlo, con la excusa de indicarle algún accidente del paisaje por el que transcurría nuestra vía.
    
    Fue un viaje de cuatro horas por los caminos del desasosiego, mi cuerpo sufría, no tanto por la excitación acumulada y creciente que me perturbaba los sentidos, sino, por la ...
    ... imposibilidad de librarme de ella.
    
    En un paradero de carretera nos detuvimos a repostar combustible.
    
    Me precipité fuera del vehículo para ir al baño a autosatisfacerme y lo logre casi sin tocar mi agarrotado clítoris. El orgasmo había comenzado a explotar entre mis piernas mientras caminaba hacia el reservado de damas. El movimiento de mis pletóricos muslos presionando los labios de la vulva, casi me produce“un final feliz” delante del gentío -que llenaba el lugar, a esa hora de intenso tráfico- mientras me desplazaba hacia el refugio del baño: Hubiera sido una experiencia digna de ser filmada.
    
    Al regresar al automóvil, observé al chofer enfrascado en su propio misterio con mi compañero, hablando sin parar y recibiendo sonrisas a cambio. Al continuar el camino intenté dormir para apaciguarme, pues el deseo, acechante, reapareció apenas entré en el taxi.
    
    EL CALVARIO
    
    Al fin llegamos. Me quede en el carro mientras él se encargaba del asunto de las habitaciones y el chofer, de las maletas.
    
    Al quedarme sola dentro del automóvil, abrí mis piernas un poco y tocándome, por afuera del pantalón, conseguí otro orgasmo que me permitió enfrentar el momento presente sin el temor de que un inesperado clímax me fuera a sacudir sorpresivamente, así, evitaba la posible contrariedad de evidenciar una conmoción tan notoria por sus manifestaciones físicas, sin la intimidad apropiada, como casi me ocurre en la gasolinera.
    
    Al recuperarme lentamente del placentero pero debilitante ...
«1234...11»