1. La bibliotecaria ninfómana (Parte 2)


    Fecha: 12/12/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Paul Fucker, Fuente: CuentoRelatos

    Capítulo 6.
    
    Satisfecha, Gloria soltó mi verga, al tiempo que dejaba de frotar su entrepierna. Colocó sus manos en mis músculos abdominales y los acarició fogosamente. Sentí sus uñas clavándose en mi piel, el inevitable dolor se hizo presente, pero, nada que no pudiera tolerar. Sus ojos nuevamente se fijaron en mi rostro aún extasiado por la monumental eyaculación de segundos atrás. Esbozó una sonrisa lujuriosa y lentamente empezó a subir sus manos adheridas a mi piel hasta que llegó a mis pectorales, las deslizó hasta mi ombligo, y las subió nuevamente, repitiendo la acción varias veces.
    
    —Tienes un semen dulce, bebé. —Me dijo desde su posición. Inmediatamente mi verga, completamente dura, se irguió instintivamente, acometiendo algunas veces hasta que volvió a su posición de descanso.
    
    Gloria se percató de la reacción de mi miembro, y enseguida levantó su rostro hacia mí. Su hermosa cara había adquirido un gesto de ansioso deseo. Lentamente empezó a incorporarse, hasta que su rostro estaba justo frente al mío. Nuestros labios se hallaban a escasos centímetros, casi a punto de tocarse. Inhalábamos el aire que el otro exhalaba.
    
    No pude aguantar más y la besé apasionadamente. Mordisqueé esos labios carnosos, besuqueé toscamente esa lujuriosa boca de hembra en celo, nuestras lenguas empezaron a probarse una a otra, mientras ella me acariciaba la espalda con sus manos, una vez más sentí sus uñas rayando mi piel, pero el dolor solo me incentivaba a besarla con más ...
    ... pasión.
    
    De repente, sus manos se colocaron en mis pectorales y me dio un pequeño pero notorio empujón, deteniendo mis acometidas carnales. La miré con deseo pero también con algo de incertidumbre. Me sonrió, se movió a su izquierda y empezó a caminar lenta y grácilmente hasta que se detuvo justo frente al escritorio; se volvió y me miró con descaro mientras se quitaba el saco y lo dejaba caer al suelo. Inmediatamente empezó a desabotonarse lentamente la blusa al tiempo que me miraba con lujuriosa, unos segundos más y la blanca blusa cayó justo encima del saco.
    
    Un rosado sostén cubría las hermosas y grandes tetas. Las miré ansioso por descubrirlas completamente.
    
    — ¿Quieres verlas, bebé? —Me dijo la hermosa mujer agarrándolas con sus manos.
    
    Solo hice un ademán afirmativo con mi cabeza.
    
    Gloria llevó sus manos a su espalda e inmediatamente noté como la presión de la prenda sobre las tetas cedía ostensiblemente. Lenta y de manera fácil, Gloria se libró del sostén y lo dejo caer al suelo. Ante mí se mostraron dos señoras tetas que desafiaban atrevidamente la ley de la gravedad; prominentes, abombadas, adornadas con dos majestuosos y erectos pezones de un marrón oscuro, dos hermosas mamas que me invitaban a mamarlas inmediatamente.
    
    Capítulo 7.
    
    Gloria dirigió su atención a sus senos mientras los manoseaba lascivamente, y luego de unos segundos levantó su mirada y me miró fijamente. Entendí la invitación, y me lancé con actitud decidida, pero a punto estuve de dar con el ...
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