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La bibliotecaria ninfómana (Parte 2)
Fecha: 12/12/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Paul Fucker, Fuente: CuentoRelatos
... de su vulva. Por un momento me sentí sorprendido, y ligeramente asustado. Las dos mujeres con las que había tenido sexo, anteriormente, ambas mujeres de mi edad, tenían sus entrepiernas perfectamente depiladas, pero Gloria, no. La imagen de la vulva peluda me intrigó por un momento. Sin embargo, nuevamente la lujuria se apoderó de mí al observar que los vellos que bordeaban los labios vaginales se hallaban completamente mojados. — ¿Eres virgen? —Me preguntó con tono pícaro. — No. —Le dije, levantando mi rostro. — Y entonces, qué esperas. —Me dijo con su rostro adornado con una lascivia que invitaba al sexo desenfrenado. No esperé una segunda incitación y dirigí mis manos a su entrepierna, mientras notaba que ella levantaba alternativamente sus piernas y se libraba de su pantalón y bragas, e inmediatamente se apoyaba en el viejo escritorio de madera, al tiempo que abría las piernas lo suficiente para dejar completamente a la vista su caverna sexual. —La tienes muy peluda. —Le dije, mientras acariciaba con mis manos su clítoris y los labios de su vulva, abriéndome paso en medio del follaje velludo y mojado. — ¿Y no te gusta que esté así? —Me preguntó con la misma picardía de momentos atrás. La miré y sin vergüenza empecé a lamer la entrada de su vagina que se encontraba resplandeciente por los jugos que la bañaban mientras con mis manos acariciaba sus piernas. Era obvio que se encontraba tremendamente excitada pues exudaba abundante líquido vaginal, ...
... hasta el punto que incluso el interior de sus muslos se hallaban humedecidos por las secreciones sexuales. Gloria empezó a emitir una nueva oleada de gemidos de placer que se iban intensificando en la medida en que mis atenciones a su clítoris y vagina se hacían más profundas y apasionadas. Besaba fervientemente sus labios vaginales como besaría su boca y de repente caí en cuenta de algo, me detuve por un momento y me concentré en la abertura de la erótica caverna; y casi inmediatamente confirmé lo que me había imaginado, la vagina instintivamente se abría y se cerraba, como ansiando algo, como si estuviese sedienta o hambrienta de algo. Y yo sabía que anhelaba. Capítulo 9. Me incorporé tan rápido como pude, y al hacerlo, sentí un poco de dolor en los músculos de mis muslos y piernas por la posición en la que había estado por varios minutos. Ignoré el dolor cuando me encontré con el rostro extasiado de Gloria. La besé fogosamente, mientras sentía su sensual jadeo en mi boca, pero, no por mucho tiempo. La miré, y ella automáticamente interpretó mis deseos, se dio la vuelta y violentamente lanzó por los aires los documentos, papeles, libros e incluso mi carpeta que se encontraban sobre el escritorio, se puso de nuevo frente a mí, se sentó, y lentamente dejó caer su espalda en la superficie del duro mueble. La imagen de Gloria acostada en el escritorio con sus piernas colgando del mismo, y su vagina chorreando líquido vaginal me ensimismó, la escena plena de erotismo ...