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La bibliotecaria ninfómana (Parte 2)
Fecha: 12/12/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Paul Fucker, Fuente: CuentoRelatos
... mí, solamente tuviste buen sexo, eso es todo, y nada más, y tú lo sabes. —Pero… —Intenté replicar pero fui interrumpido. — ¿Te gustó lo que hicimos hoy? —Claro que sí, fue maravilloso. —Le dije convencido y emocionado. —Entonces, en honor a esa experiencia, quiero que me prometas que nunca me buscarás, y tampoco volverás a esta biblioteca, ¿entendido? —Pero, ¿por qué? —Le pregunté, esperando una razón que calmase la desilusión que empezó a agobiarme. —Porque yo lo quiero así. —Me dijo esta vez con seriedad. Me quedé viéndola; esta vez no sonreía; su rostro hasta hace momentos lujurioso se había vuelto sereno pero al mismo tiempo indisputable. —De acuerdo. Si no quieres que te busque, no lo haré. — ¿Lo prometes? —Sí, lo prometo. —Le dije, con mi rostro desconsolado. Gloria, me besó la boca, pero esta vez no fue un beso lujurioso, quizá de agradecimiento. —Vamos, levántate y vístete, debe ser muy tarde. —Me dijo con dejo amistoso, y se incorporó lentamente. Por un momento me quedé observándola desde mi posición, tendido en el frío piso de parqué. Sus muslos flexionándose para recoger sus ropas tiradas en el suelo. Las corvas de sus pies, aún todavía sobre sus sandalias con tacos. Sus labios, los de su rostro y los de su entrepierna. Sus senos, sus pezones, su cuerpo maravilloso. Por unos extraordinarios y grandiosos momentos había disfrutado de esa exuberante hembra, pero, en un solo instante todo se había terminado. Empecé a sentir ...
... frío, mucho frío. Me incorporé y busqué mi ropa, estaba a unos metros de donde me había acostado. Empecé por ponerme los calcetines. — ¿Y en dónde estudias? —Me preguntó de repente Gloria. —En la Universidad Central. —Le dije sin mucho ánimo. — ¿En qué facultad? — En Economía —Le dije y me volví para verla; se estaba poniendo el pantalón, pero no las bragas, que aún seguían tiradas en el piso. — ¿En qué nivel estás? —Segundo. — ¿Estudias en la mañana, en la tarde, o en la noche? — En la tarde. —Le dije, y empecé a molestarme, es decir, considerando que no deseaba volverme a ver preguntaba demasiado sobre mí, pero no quería enojarme con ella, no después de lo que habíamos hecho, de manera que supuse que solo quería hacer conversación. Mientras me terminaba de vestir, me dije a mí mismo: “solo fue sexo”. Efectivamente solo había sido sexo para ella, nada de sentimientos, nada de compromisos, solo algo carnal. “Y por qué debería haberlos”, me dije en mi mente, es decir, apenas nos habíamos conocido. La gente no se enamora de buenas a primeras, no, eso lo pasa en las vulgares telenovelas y en la películas tontamente románticas. Y sin embargo, esa mujer despertaba en mí, sentimientos especiales, o eso me parecía ese momento. No me importaba su edad, quizá me llevaba veinte años, o quizá más, pero, eso no me importunaba, ni siquiera que hubiese tenido sexo con Juan. —Te acompaño a la salida. —Me dijo, para entonces, estaba completamente vestida. — ¿No ...