1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (19)


    Fecha: 03/01/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... vez! Me follaban sin compasión introduciéndome las dos vergas con morbosa saña para causarme daño, y a veces alguno de ellos me metía los dedos estirando mi roto culo.
    
    De repente hubo un fuerte ruido al abrirse la puerta.
    
    -¿Qué estáis haciendo hijos de puta? -la voz de Damián retumbaba en mis oídos y las dos pollas salieron de mi culo, pero ya no sentía dolor, solo un profundo sueño que me llevaba a la nada.
    
    -Deja que te explique. El muchacho iba a escapar ayudado por el puto tullido de mierda y pude pararles los pies a tiempo.
    
    -No le creas Damián, está mintiendo. -la voz de Goio, entre lloros, me sonaba lejana y difusa.
    
    -No te creo escoria, eres puta basura. -otra vez Damián.
    
    -¡Alto, alto policía, baje el arma! -mis oídos se llenaron de estampidos y lo último que pude sentir fue un fuerte golpe en el hombro sano, y como un saco que se me caía encima.
    
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    Escuchaba murmullos ininteligibles pero no podía abrir los ojos, tampoco quería hacerlo, me encontraba en un limbo donde no estaba la sensación de dolor presente, solo una impresión de profunda e insondable paz envolviéndome.
    
    La siguiente vez que me percibí como un ser vivo, conseguí abrirlos lo suficiente para que la mirada quedara prendida en la dulce sonrisa de Álvaro, a la vez escuché un gemido y unos labios que me besaban la mano del otro lado.
    
    -Álvaro…
    
    -¡Shissss! No hace falta que hables. -cerré los ojos y los volví a abrir al sentir de nuevo los labios que me besaban, giré la ...
    ... mirada y Pablo me sostenía la mano envuelta en la suya.
    
    -Pablo…
    
    -Ángel, perdóname, no supe cuidar de ti. -le vi los ojos enrojecidos y húmedos y creo que conseguí esbozar un gesto pretendiendo ser sonrisa.
    
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    Un mes mas tarde seguía en el hospital, podía sentarme en la cama, recibir visitas, leer y escuchar música. Resultaba raro que me dejaran solo, aunque ahora, a las noches, conseguía que se fueran a dormir y descansaran.
    
    No pensaba que fuera tan importante para ellos, ni que me quisieran como ahora demostraban, Eduardo, Erico, Rubén, David, Alberto y Oriol, hasta Ana María y don Manuel me visitaban, pero sobre todo Álvaro y Pablo que se disputaban estar a mi lado para hacerme compañía, uno u otro, o los dos, eran constantes llegando todos los días hasta que les pedí que se ocuparan de sus cosas que habían dejado desatendidas por mi culpa.
    
    Un día llegaron un hombre y una mujer a visitarme, la mujer llevaba un brazo sujeto por un arnés en cabestrillo, Pablo me los presentó como el inspector Juan Gutiérrez y su ayudando la sub inspectora Lara Alvarado, lo agentes encargados de mi caso y los que me habían rescatado. Querían hablar conmigo y pidieron a Pablo y Álvaro que nos dejaran solos.
    
    -¿Goio?, el chico que estaba en la casa conmigo, ¿dónde se encuentra? -la señora Alvarado me cogió de la muñeca.
    
    -Murió durante el rescate, se colocó delante de ti para que los proyectiles no te alcanzaran. -sentía correrme las lágrimas, al final quien tenía ...