-
League of Sex: Tutorial
Fecha: 28/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lanista17, Fuente: CuentoRelatos
... alejado y cálido del planeta, el fortachón Garen se paseaba por su habitación en uno de los hogares más cómodos y acaudalados de Demacia. Su cuerpo enorme y fibroso deambulaba de aquí para allá con nerviosismo como si su mente estuviera siendo atormentada por varias ideas a la vez. Su rostro endurecido por la preocupación recordaba a un yelmo, prácticamente este coloso había nacido con huesos forjados para luchar. Sus hombros gigantescos hacían parecer diminuta a su poderosa testa y sus pectorales firmes se asemejaban a dos placas de metal. Su cintura era espigada en comparación al resto de su cuerpo, pero era más grande que cualquier espalda de una persona normal. Sus piernas eran enormes tubos que podrían llegar a aplastar una piedra. Y en su entrepierna descansaba un agotado miembro completamente depilado. —Vamos, vuelve a la cama, vamos a dormir. Desde el colchón, una muchacha joven de cabello rubio y grandes ojos celestes lo llamaba. Se encontraba completamente sepultada entre enormes y finas cobijas de seda. El guerrero le restó importancia a la ingenua súbdita. Un campeón como él no iba a desperdiciar su vida durmiendo. Caminó hasta su espada que bien podría haber sido uno de los pilares que sostenían la casa. Era monstruosamente grande, casi del mismo tamaño que él y con un peso que pocos corceles podrían arrastrar. Posó sus invictas y robustas manos en la hoja, admirándola. Junto al arma descansaba su armadura, compuesta por varios cientos de kilos de acero ...
... forjado por las mejores manos de Demacia. Años de experiencia, entrenamiento y sangre pasaron por su equipo y lo llenaron de un aura espiritual única que lo convertía en lo que era: la vestidura de un ser que estaba en el limbo entre lo mortal y lo inmortal. La chica rubia se levantó de la cama nada feliz. Se acercó al héroe y, exhibiendo su torneado y delicado cuerpo, se cruzó de brazos ocultando su pecho. —¿Vas a tocar tu espada o me vas a tocar a mí? La voz chillona de la muchacha lo despertó de su ensueño. Era hermosa sin dudas, su cabello largo y amarillo le llegaba hasta las nalgas, su piel blanca sudada por las cobijas reflejaba el brillo de las velas. Sus rasgos eran maliciosos pero soñadores, como una diablesa con ganas de vivir en el cielo. Sin dudas un bocado femenino que cualquier mortal quisiera darse, pero él no era un ser mortal. Él era una leyenda. Los súbditos le importaban mucho menos que su espada o su armadura, pues ellos no lo ayudarían a sobrevivir en las guerras constantes que amenazaban a su reino. Con suerte esa pequeña hechicera podría lanzar algunos hechizos de primer nivel para frenar a otros fracasados como ella. La súbdita infló sus cachetes, airada. No iba a discutir con Garen, eso jamás. No si quería seguir siendo hechicera en vez de ir a barrer las calles. Ella sabía que los líderes tenían ese aire de grandeza que les hacía pensar que eran superiores a cualquier cosa, pero si la había invitado a pasar la noche con él, ¿para qué lo ...