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El Clan del Placer cap 3
Fecha: 12/02/2021, Categorías: Incesto Autor: Crystal69, Fuente: SexoSinTabues
... banquete, terminaron por abrirme el apetito. —¡Mamá! —grité en cuanto la vi. Ella estaba entre el público y casi al igual que todas las demás, desnuda de la cintura para arriba. Lo que sí, sus pezones iban pintados con pequeños puntos en forma de cruz. —¿En dónde te metiste? Reynard está peleando. Y Jeneh lo miraba con devoción mientras un señor le pasaba un pequeño pincel por los pechos para adornárselos con motivos florales. Reynard, el más guapo de los tres esposos de mamá, y uno de los hombres más gallardos y carismáticos de la ciudad, se batía en duelo de espada con otro sujeto, que tremenda coincidencia, resultó ser uno de los maridos de Alva. —¡Vamos, papá! —gritó Jeneh. —¡Véncelo, amor! —saltó Alva y Kala al otro lado de la arena, que estaba apartada del público por una reja de madera y metal para impedir que los espectadores interrumpieran. El combate no era a muerte, claro. Las espadas eran de madera, pero con todo seguían siendo dolorosas. —Pff. Mi papá podría darles unos buenos golpes a los dos —sonrió mi hermana mayor, Emelia, llegando solita. —¿Y tus hombres? —preguntó mamá. —Por allá, peleando para impresionar a las demás. Es una linda fiesta ¿verdad? —Sí. Demasiado alegre. —¿Ya fueron a beber algo? —No —conté —¿vamos? —Claro. Mamá, llevaré a Katrina para que pruebe un poco de licor. Mamá asintió con seriedad. Estaba muy concentrada en el combate de su hombre. Paseando por el festival en honor a Estrid y bebiendo un poco de licor, mi vista se quedó en una ...
... clase pública sobre felación. Una fémina master enseñaba a un reducido grupo de novatas cómo chupar un pene, y todas parecían muy atentas ante las indicaciones. —Tú ya sabes todo sobre eso —dijo mi hermana, acariciándome una nalga. —Sí, pero no está mal recordar. La fémina tenía el miembro en una mano, y con la otra masajeaba los huevos. Dictaba instrucciones a las chicas, fascinadas ante el tamaño del pene y los constantes movimientos. —¿Puedo chupar? —preguntó una pequeña rubia, cuyo color de pelo resaltaba entre las demás. —No —dijo la fémina—. No has estado poniendo la debida atención. —Pero es que se ve tan rico —protestó—. Pasemos a la práctica. —No. Primero la teoría. Como les decía, el pene es algo hermoso y necesario para nosotras. Nacimos con el cuerpo y los órganos necesarios para darle cábida a los hombres. Nuestra misión es esa: asegurar la reproducción. Se nos recompensa con placeres inigualables. El clítoris, chicas, es nuestra recompensa. —Disculpe —dijo una joven de trenzas—. Mi mami dice que un orgasmo femenino es diez veces más placentero que uno masculino. —Y es totalmente cierto, querida. Aprenderás, cuando tengas tu iniciación, que no hay nada mejor que ello. Sólo tenemos que servir y Erina nos recompensará con esta clase de sensaciones. —¿Puedo chupar? Por favor —pidió la rubia. —¡Ay! Está bien, pero sólo una probada —aceptó la master, y ofreció el pene a la chica. Las demás, encantadas ante la debilidad de la mujer, se lanzaron en masa a por el pobre ...