1. Compañera de tren


    Fecha: 13/02/2021, Categorías: Otras Categorías, Autor: Gandalf57, Fuente: CuentoRelatos

    ... poniéndose en puntas de pie (ella a casi 20 cm más baja que yo) me dio un beso en la mejilla —¿Alcanza con este beso para agradecerte?
    
    —Me bastaba con tu sonrisa, pero lo acepto.
    
    Siguió sonriendo y me preguntó: —¿Realmente conoces a mi padre?
    
    —No. No sé nada de vos, ni siquiera tu nombre.
    
    —Me llamo Paola.
    
    —Y yo me llamo Oscar. ¡Mucho gusto Paola! —Acercándome a ella besé su mejilla.
    
    El resto del viaje lo pasamos conversando sobre lo mal que se viaja en los trenes, y al llegar a la estación terminal nos despedimos con un “Hasta mañana.” y un beso en la mejilla, ella fue a tomar el colectivo y yo baje al subte.
    
    En los días siguientes nos encontrábamos en el andén y viajamos juntos charlando. Así fui conociéndola y ella conociéndome. Así supe en que trabajaba, que vivía con sus padres, que tuvo que abandonar la secundaria y tuvo que rendir el último año libre, sus gustos de música, cine y literatura, y muchas otras cosas. También, al estar más cerca, me di cuenta que tenía un lindo cuerpo; tenia algunos kilos de más, pero con algunos inocentes roces durante nuestros viajes en tren pude sentir que tenía unas amplias caderas, firmes glúteos y un delicioso par de senos que ella decididamente ocultaba bajo amplias ropas.
    
    Noté que jamás hablaba del motivo por el que había dejado la escuela secundaria y había rendido libre los dos últimos años. Y tampoco hablaba de novios o amigos. Cada vez que comenzábamos a hablar de estos temas ella callaba o desviaba el ...
    ... tema de conversación.
    
    Así transcurrieron muchas semanas. Al principio coincidíamos dos o tres veces por semana en el mismo tren, pero con el correr de las semanas comenzamos a viajar juntos todos los días. Algunas veces llegaba yo al andén temprano y dejaba pasar uno o dos trenes esperando que ella apareciera, y otras veces me di cuenta que ella había llegado temprano y me estaba esperando en el andén.
    
    Nuestra amistad fue creciendo mañana a mañana, y cada viaje la veía más bonita... si yo hubiese sido 20 años menor la hubiese pedido una cita, pero soy muy mayor y ella se veía tan vulnerable, quería protegerla como si fuese mi propia hija. Eso sentía... hasta hace dos semanas...
    
    Una mañana nos encontramos en el andén y un instante después avisaron por los altoparlantes que habían cancelado el próximo tren. Siendo la hora pico al llegar el próximo tren había mucha gente esperando. Tan pronto abrió la puerta los pasajeros se precipitaron dentro del vagón y nos arrastraron literalmente dentro, como pudimos nos acercamos a una fila de asientos y nos paramos uno frente al otro. La gente continuaba entrando y pronto comenzaron a empujarme sobre Paola, me esforcé por mantener cierta distancia con ella, pero no lo logre y un segundo después su cuerpo quedó aprisionado entre mi cuerpo y una línea de asientos. Su cabeza estaba prácticamente bajo mi mentón y sus pechos presionaban sobre la parte baja de mi pecho. Ella se echó para atrás y lo mismo hice yo para intentar charlar, ...