1. Putas de Alicante, entre todas, las más excitantes


    Fecha: 20/02/2021, Categorías: Grandes Series, Autor: Peregrino, Fuente: CuentoRelatos

    ... canalla no era la primera vez que iba por allí.
    
    —Pues vamos. No perdamos más tiempo —dije comportándome como un idiota, interpretando un papel que no calzaba en mis zapatos.
    
    —¿No quieres saber antes la tarifa? —preguntó ella.
    
    Para tarifas, ygibraltares, estaba yo en aquel momento en el que lo que menos me importaba era el dinero. Dinero que, por cierto, no iba a salir de mi bolsillo.
    
    Aun así, quise asegurarme cuando le dije a Rober que me iba con ella a unasuite, añadiendo que no sería por menos de hora y media.
    
    —No hay problema —confirmó Rober, y añadió, el muy tacaño—. Eso sí, si montamos una orgía entre los cinco, imagino que nos hacéis un descuento.
    
    Las tres chicas hablaron entre ellas y pronto llegamos a un acuerdo que satisfacía a todos, sobre todo a ellas.
    
    Ahora entendía todo. Ahora entendía aquella especie de eslogan con el que Rober me había vendido a “las putas de Alicante, entre todas, las más excitantes”.
    
    Ya en lasuite, las putas, porque eso es lo que eran, con todas las letras, comenzaron a despelotarse, más que desnudarse, y nosotros hicimos lo propio.
    
    Para entonces, mi timidez había menguado en proporción al crecimiento espontáneo de mi verga. Y no era para menos, ¡kabenzotz!, como dicen en el norte, porque aquellas tres diosas eran capaces de levantar la verga, la moral y hasta el déficit de un país si así se lo proponían. ¡Dios mío!... ¡Que hembras aquellas!
    
    La rubia y la morena, Sandra y Rosi, dijeron llamarse, estaban muy ...
    ... buenas, más que un pan de pueblo recién hecho; empero, Auri estaba para darle de comer aparte; para darle primer plato, segundo, postre, café y copa. No es que ganase mucho en cueros, porque vestida bordaba el diez, pero el brillo de su piel ligeramente tostada, ese marrón tirando a rosáceo de los pezones y la zona genital perfectamente afeitada, invitaban a no perder más tiempo y pasar a la acción.
    
    —Vamos a asearnos un poco antes de…
    
    —¿En serio es necesario? —la paré en seco, sin poder disimular mi impaciencia por estar encima de ella, detrás de ella, dentro de ella.
    
    —Sí, cariño, es condición innegociable. La higiene es primordial en este negocio… para ambas partes.
    
    Teniendo en cuenta que el tiempo corría en contra del bolsillo de Rober, y no del mío, no quise pelear mi postura.
    
    Puesto que elyacuzzi no era suficientemente grande para que entráramos los cinco, Auri y yo nos fuimos al cuarto de baño, convencidos de que la ducha serviría mejor para romper el hielo.
    
    Y no solo lo rompió, sino que lo derritió. No es para menos porque, mientras el chorro de agua mojaba mi cuerpo desnudo, las manos de Auri, desde atrás, recorrían mi piel con una tranquilidad pasmosa. Así fue bajando por mi espalda, recorriendo la columna vertebral, estimulando mis sentidos con su tacto. Mis receptores del placer se activaron casi al instante. Muchos de ellos ni sabía que los tenía, pero las manos de Auri eran prodigiosas. Tanto que, cuando llegó a la verga y la acarició, poco faltó para ...
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