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Se sacrificaron mi esposa e hija para evitar la bancarrota
Fecha: 28/02/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sanchez-m, Fuente: CuentoRelatos
... cruzarnos palabra, ella sonrió y leyó mi mente. No fue necesario que habláramos para saber qué era lo que yo quería. Ella se subió a la cama y se colocó en posición de perrito. Me ubiqué detrás de ella y parecía un sueño hecho realidad, puesto que me agaché y abriéndole sus nalgas seguí lamiendo su tesoro hasta dejarlo suficientemente lubricado. El espectáculo no podía ser mejor, tenía enfrente sus espectaculares nalgas, su estrecho hoyo del ano y esa vulva cuyo clítoris colgante era un inmenso y delicioso pedazo de carne de color rosado oscuro, su clítoris estaba listo y húmedo. Luego toqué el cielo. Mi verga se hundió en lo profundo de su vagina y me aseguré de que la tuviera toda dentro de su sexo. Sin moverme, la tomé por la cintura y empecé a sentir una sensación de placer única, al empezar lentamente a mover mi abdomen permitiéndole a mi verga entrar y salir de su vulva. En los siguientes instantes me acordé de los Doctores Martínez y Jiménez recordando sus rostros y sus caras desfiguradas por el placer, finalmente los entendí y supe el porqué de su reacción. En esa posición me dediqué a clavar a Jimena y a entregarle tres fenomenales y poderosas descargas de semen. Durante tres ocasiones descubrí lo mismo que ellos sintieron cuando se le derramaron y grité con todas mis fuerzas cada fantástico orgasmo, pero la primera y la segunda fueron muy especiales, ya que traté de controlar la eyaculación hasta el final, hasta cuando mi cuerpo y mi verga soportaron lo que ...
... era inminente y lo que yo infructuosamente trataba de controlar: el estallido de mi verga en lo profundo de su vagina. La primera vez sentí como mi pene explotaba lanzando poderosos chorros de semen y mi orgasmo duraba más o menos 30 segundos, tiempo durante el cual mi verga seguía escupiendo mi leche dentro de ella. En la segunda la cambie de posición y de medio lado seguimos expresando nuestros deseos, el orgasmo fue también increíble pero mi pene escupió menos semen. Luego finalmente, en posición misionero, estando encima de ella, me le derramé por tercera vez, mientras yo le lamía sus tetas y ella me apresaba el cuerpo con sus brazos al mismo tiempo que ella llegaba al orgasmo. Me acordé de mi esposa Claudia y me imaginé que Raúl estaría haciendo lo mismo con ella. Luego le saqué mi verga escurriendo y ella me dijo: - “Eres un buen amante, papá… estuviste increíble… me dejaste la vagina llena…”. - “Tienes el culo más fantástico que haya podido ver, cariño…”, le respondí mirando esas deliciosas y redondas nalgas. - “Tengo un regalo especial para ti… ven…”, me dijo ella parándose de la cama y saliendo de la habitación. La seguí hasta su habitación sin quitarle la mirada al movimiento sensual de su trasero. Me parecía increíble que le había taladrado su vagina en posición de perrito y su hermoso culo golpeaba mi abdomen cada vez que mi verga entraba en su vulva. Y claro ese culo lucía igual de parado, como si nada hubiese pasado. Entramos a su ...