1. Se sacrificaron mi esposa e hija para evitar la bancarrota


    Fecha: 28/02/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sanchez-m, Fuente: CuentoRelatos

    ... habitación y ella me invitó a que me acercara a su cama.
    
    - “Acuéstate y cierra los ojos”, me dijo Jimena coquetamente.
    
    Así lo hice y escuché como ella abría unos cajones y sacaba algo de allí. Luego de escuchar sus risas, ella colocó algo sobre mi mano derecha.
    
    “Ahora abre los ojos”, me dijo.
    
    Al abrirlos vi en mi mano un pequeño frasco de gel facilitador mientras Jimena se ubicaba sobre su cama.
    
    Ella se colocó sobre la cama boca abajo y sus brazos quedaron sobre la cabecera dejando sus piernas ligeramente entreabiertas. Su trasero quedó resaltado por la posición de su cuerpo y era visible su clítoris salpicado de mi semen y un poco más arriba ese oscuro agujero del ano. Me puse de pie y mi erecta verga quedó exactamente a la altura de su culo.
    
    - “Ábreme las nalgas y aplícame el gel papi…”, me dijo ella volteando su cara hacia mí.
    
    En efecto, destapé el gel, abrí sus nalgas y durante tres o cuatro minutos me encargué de ponerle todo el gel en su espectacular hoyo del culo.
    
    - “Olvídate que eres mi padre… esta noche eres un afortunado hombre… muchos han deseado mi culo, pero Raúl era el único que lo podía hacer… quiero olvidarlo, así que por favor ayúdame… penétrame y disfrútalo…”, fueron las palabras que me convencieron.
    
    Abrí su culo y dejé que mi verga se hundiera al empujarle lentamente mi abdomen contra su trasero. En los siguientes minutos vi estrellas, Ángeles y sentí el olor del cielo. En esa posición clavé salvajemente a Jimena descargando ...
    ... todo el deseo por su atractivo trasero y vengándome porque mi esposa Claudia en ese momento seguramente abría las piernas para darle paso a la verga de Raúl.
    
    Luego me senté en una silla indicándole a mi hija se siente sobre mis piernas. Jimena se subió, tomando mi verga con su mano la guio directamente a su culo, y mientras me cabalgaba suave y profundo, yo me devoraba sus hermosas y juveniles tetas.
    
    Después de esa fantástica montada, se levantó dándome la espalda, se ensartó mi pene dándome unos ricos sentones, no podía creer que mi hija tuviera tanta experiencia a su corta edad, sentía delicioso como entraba mi pene hasta lo más profundo de su vagina mientras miraba el movimiento de sus nalgas a cada embate. No tardé mucho para volverme a vaciar dentro de su vagina, aun así, ella me seguía cabalgando hasta que no salió más esperma.
    
    Rápidamente se levantó, y dirigiéndose a mi pene, se dedicó a darme una deliciosa mamada como nunca lo había sentido, comiéndosela por completo junto con el semen que había quedado en mi pene, mientras que con sus manos masajeaba mis huevos, eso me provocó una erección tremenda, sin duda estaba listo para volverla a clavar.
    
    Luego dejó de mamarme y se dirigió a la cama y se acostó boca abajo colocando una almohada bajo su abdomen, de la misma forma que el Doctor Jiménez la penetró, y yo me ubiqué encima de ella, le abrí las nalgas y le hundí mi verga nuevamente dentro de su culo para estallar y entregarle mis últimas gotas de esperma y ...