1. Alex, 18 años, casi Alexia de tan lindo


    Fecha: 13/04/2021, Categorías: Incesto Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    Tiene el cabello rubio y lacio, con un mechón rebelde que le cae sobre la amplia frente, grandes ojos verdes, nariz breve y recta, labios carnosos y bien dibujados. Desde hace un tiempo vive una fantasía de sumisión con viejos pervertidos que lo dominan y abusan de él sexualmente. No puede quitar esa fantasía de su cabeza e incluso por la calle mira con disimulo a hombres de edad avanzada, aunque si alguno le devuelve la mirada baja la vista de inmediato y apresura el paso mientras ruega, por miedo, que al sujeto en cuestión no se le ocurra abordarlo. El chico está seguro de que esas fantasías jamás serán otra cosa, pero el destino ha comenzado a tejer otro plan para él.
    
    …………..
    
    Los tres hombres conversaban en el espacioso living de la mansión. Sus edades rondaban los setenta años, bebían whisky escocés y se llamaban a si mismos doctor, ingeniero y escribano. Los unía una pasión en común: los jovencitos, y sobre ese tema estaban dialogando.
    
    -Desde que soltamos al último hace ya un mes, no hemos vuelto a gozar de carne fresca. –dijo como para si mismo el ingeniero.
    
    -No podemos prolongar mucho más esta abstinencia, amigos. –acotó el doctor.
    
    -Estoy de acuerdo, debemos poner en marcha la maquinaria y hacernos de un buen ejemplar lo antes posible.
    
    Entonces, el ingeniero tomó su handy.
    
    -Señora Ligia, venga al living, por favor.
    
    -Bien, ingeniero. –contestó la tal señora Ligia y poco después hacía su entrada en el salón. Era una mujer de unos cincuenta años, de ...
    ... estatura media, complexión robusta y cabello gris peinado con rodete. Llevaba un vestido negro abotonado por delante y calzaba zapatos de cordones, negros también. Oficiaba de Ama de llaves y tenía su cargo todo lo concerniente a proveer de ganado a los señores y de la doma de cada nueva presa. Se detuvo ante el semicírculo que formaban los tres hombres en sus respectivos sillones y dijo:
    
    -Manden los señores.
    
    Fue el ingeniero quien tomó la palabra:
    
    -Mi estimada señora, seguramente recordará usted que hace un mes liberamos al último cachorrito, ¿verdad?
    
    -Claro, ingeniero.
    
    -Un mes es un período muy largo, señora.
    
    -Supongo que sí, ingeniero.
    
    -Necesitamos nueva carne.
    
    -Bien, ingeniero, mañana mismo pondré en acción a las cazadoras.
    
    Los tres hombres sonrieron satisfechos y el doctor dijo alzando su vaso:
    
    -Brindo por el éxito de la cacería.
    
    El ingeniero y el escribano adhirieron al brindis e inmediatamente la señora Ligia abandonó el living para dirigirse al encuentro de las cazadoras en el ala de la mansión que éstas ocupaban.
    
    Las cazadoras eran cuatro mujeres cuarentonas, entrenadas en la tarea de detectar y atrapar jovencitos que pudieran resultar del interés de los señores.
    
    -Mañana mismo salen de cacería, señoras. Los Amos han decidido dar por concluido el período de abstinencia.
    
    -Era hora, ya no soportaba más esta inactividad. –dijo cazadora 1 y las otras tres adhirieron entusiasmadas.
    
    ……………
    
    Al día siguiente cazadora 1 merodeaba ...
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