-
Esas viejas costumbres.
Fecha: 23/04/2021, Categorías: Incesto Autor: PrimerosPasos, Fuente: SexoSinTabues
... Tímidamente se acercó a la cama. Y grande fue su sorpresa al levantar la mirada y encontrarse a su tía, medio en bolas, en la cama. -¡Tía Vanesa ¿sos vos?!, qué vergüenza, dijo. Y se quiso ir. Pero rauda, me levanté y lo ataje. – No seas tonto chiquito, ¿Qué preferís, una extraña o, a mí, que ya me conoces y hay confianza? - No sé, no me esperaba esto. – No te preocupes, le dije. Y lo llevé a la cama. Lo traté de calmar. Que se relajara. Estaba tan tenso. Estuvimos así un rato. Esto no avanzaba. Así que dije: - Pongámonos las pilas ¿Qué le harías a una mujer así, como yo, en esta situación? Alzo la vista y comenzó a mirarme, con mayor confianza. Me levanté y desfile para mi sobrinito con las mismas ganas que lo había para su padre. Caminé lento. Giraba. No sé, pero ahora me sentía en confianza. Linda. Atractiva. Hembra. Así que de eso a comenzar a menearme lento y sensual, como bailando, me fue fácil. El miraba embobado. Y se agarró el paquete. Creo que logré que se calentara. Lo invite a bailar conmigo. Nos abrazamos y bailamos. Me olía. Recorrió mi espalda con sus manos. Me miraba los pechos a través de la ropa de encaje. Pero nunca me corrió mano. Para ir entrando en terreno, lo besé. Al principio era medio torpe. Pero rápidamente entendió que hacer con la lengua. Sin embargo no me corría mano. Me lo llevé a la cama, le saque la polera y pantalones. Quedó en calzoncillos. Y lo guié a besar mi cuerpo. Me besó por sobre el Baby Doll, que no me sacó, y seguía sin tocar ...
... mucho. Incluso cuando me besó los pechos, fue solo por el costado. Yo llevé mi mano a su paquete No había erección. Así que decidí ir un poco más allá y la metí en su calzoncillo para comenzar una pajita. Pasaron los minutos y nada. Se empezó a sentir incomodo, se notaba. Así que le dije que no se preocupara, que eso era normal, le pasa a muchos. Le dije que yo comprendía bien que eso era mucha presión. Así que lo mandé a bañarse para que se calmara y luego volviera. No pasaron dos minutos de que Gustavito entró a la ducha, que se abrió la puerta y entró el papá, Carlos. - ¿Ya está? Pregunto con cara de extrañeza. Yo asombrada porque estaba segura de que se había retirado del departamento, le dije - No, no pasa nada hasta ahora, no logramos que el amiguito despierte. - ¡¿Como que no?! Con esta hembra… si será boludo. – No creo que sea eso Carlos, no seas cavernícola. Creo que está muy nervioso. Debe ser eso. Yo hice lo posible, pero igual no resultó. -¿Qué hiciste? - Se la masajee, se la moví un rato, pero no pasó nada. Mmmmmm, gruñó él. - ¿Y no se te ocurrió chupársela?. Quedé de una pieza. Porque yo no hago esas cosas. – No ¿Cómo se te ocurre?. – Fácil, dijo Carlos. Te la pones en la boca y listo cuñadita, lo chupas. -¿Enserio que no chupas? ¿A mi hermano tampoco?. Me puse colorada de vergüenza. Pero era cierto, yo no hacía eso. Nos miramos… Sacó su miembro, rápidamente. Estaba erecto. Lo acerco a mi cara. Yo estaba congelada. No me esperaba aquello. Me dijo que solo abriera los ...