1. Descubriendo a mi nueva madre


    Fecha: 01/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... más un desafío. Me empecé a desnudar a sabiendas que mi erección no bajaría, es más, sentía que su desafío me excitaba más. Quedé desnudo y ella me miró despreocupada - ¡Vaya, has crecido más de lo que esperaba! – se envolvió en la toalla y salió de la ducha - ¡Toda tuya!
    
    Me metí nervioso en la ducha. No sabía bien lo qué pensaba mi madre. Si antes de mi vuelta era sumisa y muy recatada, en aquellos años sola se había vuelto una madre a la que no le importaba mostrar su cuerpo a su hijo. Acabé y entonces caí en la cuenta que yo tampoco había cogido una toalla. Es más, ni siquiera había cogido ropa interior. La llamé para que me trajera una. Al igual que hizo ella, salí de la ducha y la esperé fuera, desnudo y dispuesto a mostrarme ante ella a pesar de mi media erección. Se abrió la puerta y volví a quedar impresionado.
    
    - ¡Aquí tienes! – me dijo extendiendo la mano y ofreciéndome una toalla – Sécate y a la cama. – sus ojos miraron mi polla que no podía disimular que poco a poco se iba haciendo más grande.
    
    Cogí la toalla y ella permaneció por unos segundos mirándome. Yo también la miraba. Iba con unas bragas solamente, mostrando sus hermosos pechos con aquellos excitantes pezones. Se giró y me deleité con su cuerpo, aquellas bragas hacían que su culo no fuera bonito, lo volvieron excitante. Salió y cerró la puerta. Cuando acabé de secarme, sentía que mi polla aún estaba algo erecta, gracias a dios no totalmente. Abrí la puerta y ella ya estaba metida en la cama, ...
    ... mirando la televisión.
    
    - Voy a por unos calzoncillos a la otra habitación. – le dije mientras salía del baño.
    
    - ¡Déjalo! – me dijo mientras destapaba mi lado de la cama - ¡A mí no me importa que duermas desnudo!
    
    Aquellas palabras me excitaron y tuve que elegir entre correr hacia la habitación para que no viera mi inminente erección o meterme dentro de la cama para ocultarla. Caminé rápido a la cama y me tapé rápido.
    
    - Pon lo qué quieras ver, tengo sueño y me voy a dormir. – me dio el mando y se giró bajo las mantas, dándome la espalda - ¡Buenas noches cariño!
    
    - ¡Buenas noches mamá! – apagué la tele y dejé el mando en la mesita de noche – Yo también me voy a dormir.
    
    - Pues abrázame que tengo algo de frío… - la miré y ella sólo había levantado su cabeza para mirarme – Pon tu brazo bajo mi cabeza…
    
    Sabía que si me abrazaba a ella habría algún problema con la excitación de mi pene. Dudé un poco mientras ella me esperaba. Puse el brazo bajo su cabeza y ella apoyó su cuello. Quedé boca arriba por unos segundos.
    
    - ¡¿Qué te pasa?! – me dijo mientras esperaba que la abrazara - ¿Te sientes mal si abrazas a tu madre?
    
    - ¡No mamá, no es eso! – le contesté y me giré hacia ella – Es que si te abrazo, seguro que te enfadas conmigo…
    
    - ¡¿Por qué?! – preguntó extrañada.
    
    - ¡Por esto!
    
    Pasé mi mano sobre su cuerpo y acaricié su brazo hasta agarrar su mano. Después acerqué mi cuerpo un poco a ella y mi boca quedó junto a su oído.
    
    - ¡Este es el problema!
    
    Moví mis ...
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