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Descubriendo a mi nueva madre
Fecha: 01/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... caderas y mi polla totalmente erecta tocó su redondo culo. Los dedos de la mano de mi madre se aferraron con fuerza a los míos. No me moví, sólo puse mi erecta polla en su culo para que pudiera ver que le pasaba. - ¡Vaya hijo, sí qué has crecido! - ¡Perdona mamá! – le dije y me sentía como en un sueño al sentir su delicioso cuerpo junto al mío - ¡Tal vez sea mejor qué me vaya! - ¡No seas idiota! – agarró mi mano y la llevó a su boca para besarme en los dedos – No me importa que mi hijo se sienta excitado. La verdad es que no está bien visto por la sociedad, piensa lo que diría tu padre si viera esto. Y por eso mismo creo que debemos estar así y mostrarnos tal como somos. Te he recuperado después de muchos años y ahora no te voy a perder por una tontería como que te sientas excitado al verme desnuda… ¡Me halaga qué un joven cómo tú se sienta así! – agitó levemente su culo para sentir mi polla aún más. - ¿No has tenido ningún amante desde que murió papá? – la pregunta me salió sin pensar, me surgió la duda y la solté. - Verás, con tu padre el sexo siempre fue desagradable. Al principio de casarnos se mostraba amable a la hora de hacer el amor, hasta que quedé embarazada de ti. En ese momento todo cambió. No sé el por qué, pero el sexo era más violento y sólo se dedicaba a meter hasta que acababa y después me dejaba. Nunca he tenido placer en el sexo con tu padre. - ¡Mira mamá! – le dije – ¡Al contrario qué mi ex, qué tenía placer conmigo y con otro! – los dos ...
... empezamos a reír mientras nos acariciábamos suavemente. - Yo no es qué quisiera eso, pero por lo menos un poco de placer al hacerlo. - ¡Eres una mujer preciosa qué se merece todo el amor del mundo y todo el placer! – aquellas palabras tampoco las controlé y besé suavemente su cuello, sintiendo como su cuerpo se estremecía con mi caricia. - ¡Gracias hijo! – me dijo y se acurrucó más contra mi cuerpo, haciendo más intenso nuestro contacto - ¡Tú también te mereces el amor y el placer! A partir de ese momento no pensé. Mi mano soltó la suya y la deslicé por su cuerpo, acariciando primero su brazo hasta llegar a su cintura. La presioné un poco contra mi cuerpo para frotar descaradamente mi polla contra su culo, ella tensó su cuerpo con un leve gemido de placer y puso su culo más en pompa para sentirme. Mi mano bajó por su barriga y la acaricié mientras mis caderas empezaban a moverse rítmicamente para agitarnos el uno contra el otro. Subí mi mano y busqué sus pechos. Su mano me guió hasta que pude sentir su erecto pezón en la palma de la mía. Nuestras respiraciones se agitaban por el prohibido placer que nos dábamos. Su mano soltó la mía y se deslizó por mis caderas hacia mi culo. Sentí sus dedos apretar con fuerza mi prieto culo y empujarlo contra ella. Deseaba y gozaba con aquellas caricias. Su boca buscó la mano que había junto a su cabeza y sus labios aprisionaron uno de mis dedos, lo mamó sensualmente. Mi otra mano bajó por su cuerpo con prisa, con excitación, con ...