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Historias De Oficina -14-
Fecha: 13/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... y di un sorbo “Estas jugando mi juego, muy bien…juguemos” —Aghh que asco, esta frio, llévatelo y tráeme uno que está caliente por favor. Su sonrisa se evaporo, tomo el café y volvió minutos después repitiendo la misma escena “Voilà, café caliente ¿Y qué?” —Aghh nunca me gusto el café que sirven en esta compañía ¿tengo que arreglar todo yo? Veré si hablo con los encargados – Esta vez su ceño estaba fruncido cuando levante la vista para observarla – En fin, no es tu culpa déjalo ahí, tráeme mejor un vaso de agua, gracias. —Deberíamos hablar ¿no? —No, deberías tráeme el agua que te pedí, es para hoy. Nuevamente salió de mi oficina, esta vez se notaba que estaba enojada, volvió unos minutos después con una bandeja con una botella de agua mineral y un vaso de cristal, esta vez me quejaría porque el agua contenía gas, criticándola por no saber información tan básica, azoto la puerta al retirarse y al volver arrojo con fuerza la dichosa botella sin gas, apenas puede esquivar su disparo, pero tiro el café junto las otras cosas que le había pedido, dio media vuelta y consiguió llegar hasta la puerta antes que la sujete de uno de sus brazos, volví a cerrar pero esta vez con seguro, la lleve nuevamente hasta el escritorio con ambos brazos cruzados tras su espalda, se retorcía intentando soltarse de mi agarre pero no, ahora sería yo quien le dé ordenes Srta. Márquez. Su ropa empezaba a sobrar, su cuerpo respondía a cada uno de mis toques, su falda acaricio sus ...
... piernas en el camino hacia el suelo, recorrí su piel con mis dedos hasta llegar a su cola que seguía mis movimientos, un pequeño grito escapo de su boca cuando recibió una primera nalgada, sus ojos se centraron en mí y poco a poco dejo ver una sonrisa. “Si amor, recuerdo nuestro encuentro en Alemania” el segundo azote golpeo su nalga derecha, esta vez un gemido fue el elegido para salir, era una situación morbosa, apasionante, su ropa interior bajo lentamente por su cuerpo, estaba tan dispuesta, tan excitada, como si de una droga se travesé mi rostro se hundió en su intimidad, ahí estaba de nuevo ese néctar, esa fragancia que me enloquecía, mi lengua logro en pocos minutos hacer que sus gemidos se dupliquen, su cuerpo se retorcía contra mi deshaciéndose en mi boca. —Ohh Amor… intentare llegar tarde más seguido – su cuerpo se estremeció al sentir una fuerte nalgada, esta vez era un castigo – Ohh amor… no te detengas – decía mientras movía su colita frente a mí. Mi amada Mariza, dulce y pervertida, vergonzosa y decidida, era un espécimen perfecto, su cuerpo presionaba contra mí al momento de entrar en ella, un exquisito suspiro fue liberado, sus ojos me observaban por encima de su hombro en cada penetración, la velocidad fue aumentando al igual que su gozo, rogaba que nadie nos interrumpiera, poco a poco comenzaba a perder el control, solté una fuerte nalgada, ella solo sonrió moviendo sus caderas en busca de más, la preciosa camisa que llevaba puesta cayó al suelo y segundos ...