-
Historias De Oficina -14-
Fecha: 13/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... mantenía tranquilo, solo tenía que esperar a mi dulce Mariza, cene algo ligero y me acosté, el tiempo avanzaba mientras yo seguía mirando algo estúpido en la televisión, mire mi reloj innumerables veces mientras sentía que el sueño se apoderaba de mí. *** —Víctor… Alex, basta ¡Basta! – gripo papá mientras nos separaba. La fría nieve bajo nuestros pies había conseguido meterse bajo mi ropa y entre mis cabellos, papá estaba enojado, recién acabábamos de llegar a nuestra cabaña de Bariloche y ya habíamos conseguido sacarlo de quicio. —¿Porque pelan en primer lugar? Llegamos hace solo quince minutos y ya están peleando. —Víctor empezó, me tiro una bola de nieve. —Eres un bebe, te enojas por todo – apenas termine de decirlo y mi hermanito estaba nuevamente sobre mí. —Basta, ven Alex no le hagas caso a Víctor, no eres un bebe – mi madre llegaba para consentir al pequeño y mimosearlo. Una nueva bola de nieve impacta contra ella, pero esta vez había sido mi padre quien la lanzo, la pelea inicio, lo equipos estaban armados, entre risas, gritos y persecuciones iniciaban mis vacaciones *** Me desperté sobresaltado miré mi reloj nuevamente <6:45 AM> su lado de la cama estaba vacío, sin calor, sin su perfume. “No volviste, ¿No recordaste nuestro encuentro Mariza?” Toda la felicidad que el sueño había conseguido despertar en mi lo habido esfumado mirar mi reloj, baje las escaleras de mi hogar con un ceño fruncido, odiando a todo el mundo, ocupe mi lugar ...
... de siempre en la mesa mientras me traían mi desayuno, prácticamente no lo toque, no tenía apetito. —Disculpa, ¿algún llamado de Mariza acaso? —No señor, no tengo novedades de ella desde ayer a la mañana, cuando salió con Ud. —Gracias, no tengo hambre ¿Te puedes deshacer de esto? – dije señalado mi desayuno. Llegue a la compañía más temprano de lo habitual, parecía que el mundo seguía durmiendo tranquilamente, revise mis mails y vi un mensaje del contacto con los rebeldes del país africano, aceptaban la oferta, los envíos podían comenzar, pasaron cerca de cincuenta minutos cuando por fin la puerta de mi despacho se abrió, la Srta. Márquez entraba dócil y sonrojada “¿Porque avergonzada ahora? No te importa nada, ¡Nada!”, llevaba una delicada camisa de color perla con una elegante falda de color rojo fuego, tan hermosa y tan radiante como siempre. —Hola amor – dijo con una voz apenas audible. —Llegas tarde ¿Podrías traerme un café? Negro con tres cucharadas de azúcar, gracias – mi respuesta fue más fría de lo que había sonado en mi cabeza segundos antes. —Quería pedirte perd… —Es para hoy Srta. Márquez, no tengo su tiempo. Se quedó inmóvil unos segundos antes de retirarse, como si no supiera que decir, no había nada de malo en lo que yo hacía, era mi empleada, estaba en horario laboral ¡Era su trabajo! Los minutos pasaron y pasaron hasta que por fin volvió con mi café, lo apoyo a mi lado y se quedó ahí con una sonrisa típica en su rostro, la ignoré ...