1. La vergota de mi tío (Parte 2)


    Fecha: 23/06/2021, Categorías: Transexuales Autor: PaulinatvCDMX, Fuente: CuentoRelatos

    ... cada habitación en la que entre, encontré espejos en los que no dejaba de mirarme. Tan absorta estaba mirando mi femenino cuerpo en el espejo que estaba en el gran cuarto del comedor, que no escuché cuando mi tío llegó, sólo me percaté de su presencia cuando al girarme sobre mis tacones para observar mi bien formado y femenino culo, me dijo:
    
    TA- No hace falta que yo te diga lo rico que es el culo de mi princesa, o si?
    
    Corrí a sus brazos como una niña emocionada, me colgué de su fuerte cuello y le regale un piquito en los labios, y le respondí:
    
    P- Hola papi! Perdón, no escuché cuando llegaste.
    
    TA- Voy llegando bonita, que es lo que huele? Me cocinaste algo?
    
    P- Si! Bueno casi, compre un pollito rostizado con papas y le puse adobo y queso manchego encima para hacerlo al gratín.
    
    TA- Gracias mi amor, ya quiero probarlo, muero de hambre!
    
    P- Yo también!- Le replique mientras le propinaba un segundo beso, está vez de lengua y con evidentemente carga de cachondez en el, mientras me pegaba a su cuerpo y mis muslos rozaban su entrepierna, entonces su respuesta que también se cargó de evidente toque sexual, al sujetar con sus varoniles manos mis gordas protuberancias traseras, fue:
    
    TA- Y estas dos tienen hambre?
    
    P- Pufff! Malo, las has tenido a dieta todo este tiempo!
    
    TA- Hoy y a partir de hoy, estarán bien comidas, te lo prometo bonita.
    
    P- (otro beso) Quieres que te sirva de cenar?
    
    TA- Por favor!
    
    Lo tome de la mano y lo guíe hasta el comedor, se ...
    ... acomodó mientras yo iba por el pollo al horno, y cuando le acerque su plato, el aprovechó para manosearme de una forma sumamente descarada, obvio a mí no me importaba, pues por la manera en que él se comportaba conmigo, me daba plenamente a entender que le había gustado la forma en que me vestí para él. La cena transcurrió sin más, platicamos como una pareja de nuestro día, de lo que hacíamos y de lo mucho que nos gustábamos, al terminar de cenar, a los dos nos urgía mucho sentir más cerca el cuerpo del otro, por lo que de inmediato le hice el comentario de que había comprado dos botellas de vino tinto, y él me invitó cortésmente a que nos trasladáramos a la sala para degustarlo más cómodamente, a lo que accedí, el se adelantó y yo recogí la mesa (La verdad es que no soy tan mala ama de casa).
    
    Cuando me fui a la sala, mi tío Alfredo ya me esperaba con 2 copas servidas. Se sentó en el sillón más grande y me hizo la invitación con su mano para sentarme al lado de él, no logramos ni siquiera terminarnos la primera copa, y ya estábamos besándonos y acariciándonos. Me reconfortaba saber que no sólo era yo, y que ambos estábamos tan calientes. Sus manos no tardaron en buscar mi piel por debajo de los pliegues de mi vestido, acariciaban mis carnosas nalgas, y sus dedos, metiéndose entre mi tanga, se introducían de a uno en mi ansioso agujerito sexual. Yo no planeaba quedarme estática, y desabroché su cinturón, después su pantalón y tomé con mi mano izquierda su semidormida verga, ...
«12...678...12»