1. No sé como ocurrió, ni como dejé que ocurriera


    Fecha: 03/07/2021, Categorías: Incesto Autor: palotess, Fuente: CuentoRelatos

    ... me había dormido en la hamaca por la mañana había soñado con él y con su comida de coño y entonces apareció el orgasmo! Apreté su cabeza con mis manos contra mi coño y me dejé llevar gimiendo con la boca cerrada y sollozando del gusto mientras sufrí una contracción y cerré mis muslos aprisionando su cabeza… hasta que cesó la contracción y vino el relajo, todos los poros de mi piel respirando a la vez, mi vestido pegado a mi cuerpo ¡la felicidad!
    
    Entre una nube vi como se incorporaba y quedaba metido entre mis piernas con su polla asomando entre mis muslos como pude abrí mis piernas, la cogí con mi mano y la dirigí hacia mi entrada, apoyó el glande en mi raja y lo pasó arriba y abajo empapándolo con mis jugos que mojaban mi vestido y la mesa y de un empujón metió la mitad de su miembro dentro de mi chocho que ya estaba preparado….Ufff fue como si me abrieran la vagina por primera vez se quedó ahí hasta que mi coño se acostumbró a su tamaño y de golpe lo hundió hasta el fondo de un empujón…
    
    Sentí su glande chocar contra el cuello de mi útero y entonces empezó a bombear una y otra vez cada vez más fuerte mientras yo no paraba de gemir y de bufar en su boca mientras me besaba y me mordía los labios sin dejar de follarme.
    
    — ¡Te gusta verdad!!
    
    — ¡Siii!
    
    — ¡Qué es lo que te gusta zorra!
    
    — ¡Tu polla! Oírle decirme zorra hizo que mi vagina se contrajera del gusto y apretara su rabo contra sus paredes haciendo el roce más intenso si cabe.
    
    — ¡Qué coño más estrecho ...
    ... tienes Tía! Te voy a enseñar cómo se folla a una hembra en celo…
    
    Oírle decir eso me ponía cada vez más excitada sólo deseaba que me follara, ¡síi que me follara!
    
    — Cuando acabe de follarte sólo vas a estar pensando en meterte mi polla en tu coño en cuanto tengas la menor ocasión, ya verás que vacaciones nos vamos a tirar…
    
    Cuanto más cosas me decía más ganas tenía de sentirlo dentro, de notar cómo empujaba como me follaba notaba mis tetas como se movían con cada embestida de mi macho, porque en este momento él era mi macho, él era quién me estaba montando quién me estaba llenando de polla… y otra vez la misma sensación de vacío, un calor que llegaba desde el interior de mi coño y hacía que apretara las paredes de mi vagina todavía más, me abracé a su cuello y le dije al oído… me corrooo, no te pares por favor… me corroooo… y clavé mis uñas en sus brazos mientras lo apretaba contra mi… Y me mareaba de nuevo, tanto calor, tanto sudar, tanto gustooo…
    
    — De pronto le oí bufar y gemir apretándose contra mí todavía más, sentí los espasmos de su polla en el preludio de correrse y todavía tuve fuerzas para intentar empujarle fuera de mi ante la única reacción de raciocinio que tuve en varios minutos e intenté que se corriera fuera…
    
    — ¡Nooo…dentro no por favor!!! ¡Salte fuera! ¡No te corras dentro!! pero mi cabeza pensaba una cosa y mi coño otra, apretando su polla con cada espasmo, como ordeñándola y de repente noté el primer escupitajo de semen dentro y después otro, y ...