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No sé como ocurrió, ni como dejé que ocurriera
Fecha: 03/07/2021, Categorías: Incesto Autor: palotess, Fuente: CuentoRelatos
... que se quedó parado mirándome desde la puerta de la cocina, Estaba sudando y notaba cómo se pegaba a mis piernas y a mi pecho el vestido dejando ver claramente las formas de mi cuerpo. Notaba las bragas pegadas a mi piel. Mi pelo despeinado y mojado por el sudor debido a mi concentración en la tarea que estaba haciendo, cuando de repente sentí la presencia de alguien más en la cocina. Me volví y lo vi allí parado, mirándome con ese descaro de la primera vez. Se había estado empapando viéndome como me movía como se me tallaba el vestido con el sudor. Notaba en su mirada que le gustaba lo que había estado viendo. Esta vez no le rehuí la mirada. Yo era la adulta, pensé. — ¡Hola! Le dije. Siento lo de antes…jaja… ¡vaya susto eh!! Si al fin y al cabo hubiera sido una chica joven, hubiera merecido la pena, pero con mis años no ha sido lo mismo. La próxima vez prometo echar el pestillo. — Jajaj… lo siento yo también Laura y no estoy de acuerdo en lo de que si hubiera sido una tía de mi edad hubiera estado bien porque lo que he visto ha sido inmejorable. — ¡Vaya con el nene!! ¿Así que te ha gustado lo que has visto a pesar de la edad que tengo?? — ¡Ya lo creo!! Lo dijo mirándome al escote de nuevo. Esta vez sin cortarse un pelo. — Anda, ¡desayuna algo!! Que tengo edad para ser tu madre. — Pero no lo eres, esa es la diferencia. — Siempre eres tan descarado con las mujeres? — Con las que me gustan sí. — Jajaja… eso sí que es adulador viniendo de ...
... un chico tan joven! — Tómatelo como quieras, pero es la verdad. — Y tienes mucho éxito con las chicas así con esa actitud? — La verdad es que no se me da mal. Además, las tías de mi edad siempre buscan lo mismo. — Ah sí? ¿Y qué es lo que buscan? – no me podía creer lo que acababa de preguntar, estaba empezando a no controlar la situación – Estaba a solas con un chico joven en bóxer y casi desnudo y preguntándole que es lo que le pedían las chicas. — ¡Pues esto!! Mientras se echaba mano a su paquete y lo apretaba con su mano. ¡Una buena polla! — Jajaja… anda que sí! Mientras miraba su mano agarrándose la polla que ya empezaba a comprometer la estrechura del lugar donde se ocultaba. — ¿De qué te ríes? ¿No te lo crees? ¡Tengo una buena polla que sé manejar muy bien! O al menos eso dicen las que la han probado. — Anda déjatela tranquila que te puedes hacer daño! — ¿Te has fijado en ella verdad?? ¡Joder con el macarra! No se cortaba un pelo, claro que la culpa la tenía yo por seguirle el rollo, aunque me sentía dueña de la situación. — Pues sí...jajaj... ¡como si no tuviera otra cosa que hacer! O no hubiera visto ninguna en mi vida. — ¡Pero como la mía seguro que no Tía Laura!! — Ahora me llamas Tía? Notaba como la conversación me iba calentando por momentos y eso, aunque me gustaba, empezaba a preocuparme ya que estaba ante un chico que podía ser perfectamente mi hijo, por lo que decidí acabarla. — Bueno voy a seguir con lo mío. Que ...