1. 50.3 Sábado 23 de Mayo


    Fecha: 05/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    Gonzalo me persiguió por el pasillo intentando sujetarme, pero quería llegar a la habitación y estar dentro de ella para empezar a desnudarle.
    
    Paul me había dejado caliente y cuando entramos a la habitación, le abrazo provocativamente moviendo mi culito pegado a su paquete, siguiendo el juego del ascensor. Comenzó a pasar sus manos por mi cuerpo continuando mi juego imitando al baile.
    
    -Me gusta sí, muévete. –mordía mi oreja mientras me va quitando la ropa.
    
    -Quiero mamarte la polla y que me des tu leche, y sentarme sobre ella y cabalgar sobre tu vientre y que me dejes follarte, no pararía nunca Gonzalo. –siento en mi hombro su barba y luego sus dientes mordiéndome.
    
    Se reclina sobre el cabecero de la cama para dejarme que sea yo quien decida lo que quiero y que cumpla mis deseos. Me siento sobre su verga para ir besándolo hasta sentir como su pene se mueve bajo mis posaderas.
    
    -Tienes que dejarle libre y levantar tu culo así no se va a poner duro. –río mordiendo su boca y me deslizo sobre sus muslos.
    
    -Crece muy rápido, así me encanta para meterla ahora en mi boca, mientras está creciendo.
    
    En lugar de colocarme para chuparla me elevo sobre mis rodillas y le cojo la polla con la mano para apuntarla en mi ano. Me voy dejando caer hasta que hacemos contacto. Le miró a los ojos y tengo que morder mi labio para empujarme con fuerza y que comience a entrar muy despacio.
    
    -Gonzalo mi amor que rica verga me entra.
    
    -Lo noto mi vida, métela toda. –descanso con ...
    ... su pene en mi recto sentado y uniendo nuestros pechos, mi boca sobre su oreja, la lamo, la muerdo.
    
    -¡Qué gusto!, ¡qué rico sabe! -y le muerdo una y otra vez y él me devora.
    
    Voy flexionando las rodillas para sacar y meterme la verga, escogiendo la velocidad y la profundidad de las metidas, lo aguanta, me soporta y a veces no se controla y viene a mi encuentro, entonces coloco mis manos en sus muslos para que no pueda moverse tirando mi cuerpo hacia atrás, incrustando mi culo y tragando profundo su pene.
    
    -¡Dios!, que rico estas. –me coge por las caderas para darme la vuelta y sin sacar su polla me coloca de espaldas a él.
    
    -Inclínate para ver como entro y salgo de ti, quiero ver cómo te follo. -comienzo a moverme, unas veces inclinándome hasta pegar mi pecho en sus muslos y que pueda ver su miembro entrando en mi ojete, y otras al revés, tirado de espaldas sobre él, sintiendo su pecho en mi espalda, y al final sentado flexionando las rodillas subo y bajo para que mi culo trague su verga del todo o salga hasta la punta del glande volviendo a dejarme caer.
    
    Cuando no puede más eleva sus caderas imprimiendo toda su fuerza a la metida de su nabo en mi culo, sujeta mi cintura para que me clave bien y comienza con movimientos sincopados y rítmicos a venirse dentro de mí, sujeto sus huevos pegándolos a mi perineo y me rozo con su bolsa en los míos, no puedo más y me corro hundiendo mi cara en sus rodillas tumbado sobre él. Respiro entrecortado y beso sus piernas que es lo ...
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