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50.3 Sábado 23 de Mayo
Fecha: 05/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... quedo mirando incrédulo, no creía que llegara a tanto, parece más ilusionado que un niño abriendo su paquete de regalo. -Te gustan los niños, no puedes negarlo. –se le suben los colores. -¿Tanto se me nota? -no le respondo y le devuelvo una pregunta. -¿Cuántos tendremos nosotros? -deja de abotonarse la camisa para mirarme. -Los que tú quieras si te encargas de enseñarles. –me acerco a él para ayudarle a colocar los botones en sus ojales, es una camisa preciosa de tela ligeramente arrugada, como si fuera pintura, de color beis, aplicada sobre su cuerpo en verticales brochazos. -Amor tendremos un montón, pero yo no me voy a ocupar de cuidarlos, seremos los dos y no me conformaré con una ayuda, tendrás que ser parte de la familia. -Quiero que seamos una familia, más importante para mí que el trabajo y el dinero. Niños, niñas, todos los que podamos. –le estoy hablando muy cerca después de abotonarle la camisa y me mira embelesado con los brazos quietos al costado de su cuerpo hasta que enlaza mi cintura y besa mis labios. -¿Me preguntas a mi si me gustan los niños? Tú sí que estás loco por ellos -La casa de los abuelos es muy grande y el primer piso está desocupado, quiero niños hasta llenarla. –parece que al haber sido hijos únicos hemos desarrollado un síndrome afectivo que ahora necesitamos curar. Los chicos vienen a recogernos al hotel, parecen dos ángeles inocentes y Jean no solo trae el libro manual, viene con el aparato entero. Los abrazo, los ...
... beso, los quiero. Gonzalo y él escogen una mesa en la cafetería para ir sacando las distintas piezas y con infinita paciencia le va explicando lo que el niño no entiende. Denis solo mira curioso y a mí me gustaría estar con ellos de paseo. Durante la comida Gonzalo me deja un momento con los chicos y le veo hablar con Martine en una esquina de la barra del bar, Éste hace señas indicando distintas partes del comedor y bueno, al fin vuelve. Después damos un paseo antes de recoger en el hotel la caja de Jean, y se despiden para ir hasta la casa de Denis, sus padres se sienten encantados de que se quede en su casa. No puedo dejar de mirar sus figuras tan juveniles y apuestas, caminando por la calle delante de nosotros hasta llegar a la estación del metro, a la tarde saldrán con los amigos de Denis y en la estación nos despedimos de ellos. Están cimentando una bonita amistad donde me ha dicho Denis, aún no hay sexo. Le abrazo por la cintura y me poyo en el mientras caminamos por la calle camino de la parte vieja. -Sería tan bonito tener dos chicos como ellos, y chicas, también deseo chicas en nuestra casa, nos encargaremos de enseñarles y cuando sean pequeños siempre podemos tener a mi madre para que lo haga. –sé que es una fantasía, pero es tan bonito soñar y ver el mundo ideal en el que nos gustaría vivir. -¡Loco! Eres un loco precioso. –pasó su brazo por mi hombro y me sentí el ser más feliz del mundo, con esa sensación de paz que se siente al estar contento con ...